Offline
Publicidad
Distrito Central se encamina a alerta roja por crisis hídrica ante persistente déficit de lluvias
El ministro de COPECO, Reinaldo Sánchez, advirtió este miércoles que el Distrito Central podría ser elevado a alerta roja en los próximos días debido al deterioro de la situación hídrica en Francisco Morazán. La capital enfrenta bajos niveles en sus principales fuentes de abastecimiento, racionamientos y una demanda creciente de agua, mientras las autoridades municipales y el Gobierno Central buscan ampliar las alternativas de suministro.
Por EL REPORTERO HONDURAS
Publicado en 12/08/2026 21:00
DISTRITO CENTRAL

La crisis de agua que afecta a Tegucigalpa y Comayagüela podría entrar en una fase todavía más severa. El titular de la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (COPECO), Reinaldo Sánchez, anticipó este miércoles que el Distrito Central sería elevado a alerta roja en los próximos días debido a las condiciones de sequía que persisten en Francisco Morazán.

Sánchez explicó que la situación no es reciente y que el departamento permanece bajo una declaratoria de emergencia hídrica desde hace meses. El funcionario señaló que la combinación entre la escasez de precipitaciones y la elevada cantidad de habitantes de la capital ha colocado al sistema de abastecimiento bajo una presión cada vez mayor.

El problema se refleja directamente en las fuentes que suministran agua a Tegucigalpa y Comayagüela. A finales de julio, la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento analizaba ampliar de siete a nueve días los intervalos de distribución, debido al descenso sostenido de las reservas en las represas Los Laureles y La Concepción.

La situación de los embalses ya había encendido las alarmas semanas atrás. El alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, había advertido que la capital podía enfrentar una etapa “súper crítica” hacia finales de agosto si las lluvias no conseguían recuperar las reservas. En ese momento, Los Laureles registraba alrededor del 40,5 % de su capacidad y La Concepción cerca del 37 %.

Ante este escenario, la Alcaldía ha puesto en marcha medidas para aumentar las fuentes disponibles. Entre las alternativas anunciadas se encuentra la habilitación de seis pozos de emergencia, mientras las autoridades estudian mecanismos para prolongar las reservas y garantizar el abastecimiento durante el período de menor disponibilidad.

El titular de COPECO reconoció que la administración municipal ha realizado esfuerzos para enfrentar la emergencia, pero advirtió que la magnitud del problema supera las capacidades que puede manejar por sí sola la Alcaldía. Por ello, planteó la necesidad de mantener una respuesta coordinada entre el Gobierno Central, la municipalidad y organismos de cooperación internacional.

La escasez de agua, además, no constituye únicamente un problema de distribución para los hogares. Según Sánchez, el déficit de lluvias también está generando consecuencias sobre la producción agrícola y la seguridad alimentaria, ampliando el alcance de la emergencia más allá del área urbana de Tegucigalpa y Comayagüela.

COPECO mantiene medidas preventivas en el Distrito Central y en otros 74 municipios que presentan condiciones asociadas al déficit de precipitaciones. La situación refleja que la crisis hídrica tiene una dimensión nacional y que las autoridades buscan anticiparse a nuevos impactos sobre las comunidades más vulnerables.

Otro de los problemas identificados por las autoridades es la falta de información actualizada sobre las zonas más vulnerables a la sequía. Sánchez recordó que la última actualización integral del Corredor Seco de Honduras data de 2012, por lo que el Gobierno trabaja con organismos internacionales para renovar esa información y mejorar la planificación.

La respuesta institucional también incluye la Mesa de Gestión Integral de la Sequía, instalada hace aproximadamente cinco meses para coordinar acciones preventivas frente a la falta de lluvias. El objetivo es contar con información más precisa para determinar dónde concentrar recursos y qué medidas pueden reducir los efectos de períodos prolongados de déficit hídrico.

Para los habitantes de la capital, el escenario más inmediato es el posible endurecimiento de las medidas de racionamiento. A finales de julio, las autoridades advertían que las reservas podrían alcanzar solamente hasta el 22 de agosto si las lluvias no lograban recuperar los embalses, lo que explica la preocupación por el comportamiento del suministro durante las próximas semanas.

Con este panorama, el eventual paso del Distrito Central a alerta roja representaría una nueva fase de la emergencia hídrica y obligaría a intensificar la coordinación entre instituciones. Aunque Sánchez dijo que el cambio de nivel es prácticamente inevitable si persisten las condiciones actuales, la respuesta dependerá también del comportamiento de las lluvias, de la disponibilidad de fuentes alternativas y de la capacidad de las autoridades para garantizar agua a una población capitalina que enfrenta una presión creciente sobre el recurso.

Comentarios
¡Comentario enviado exitosamente!

Más noticias

Chat Online