La Presidencia de la República confirmó este jueves el relevo en una de las áreas consideradas estratégicas dentro del gabinete de Nasry Asfura. Héctor Ordóñez, reconocido periodista hondureño, asumirá la conducción de la Secretaría de Comunicaciones y Estrategia después de la salida de José Augusto Argueta, quien permaneció poco más de seis meses en el puesto.
El cambio responde, de acuerdo con la explicación ofrecida desde Casa Presidencial, a la necesidad de fortalecer específicamente el componente comunicacional del Gobierno. Luis Castro, secretario privado del mandatario, señaló que Argueta era considerado un buen estratega, pero que la administración buscaba incorporar a una persona con mayor experiencia directa en el ámbito de las comunicaciones.
Ordóñez llega al cargo después de 36 años de trayectoria en medios de comunicación y coberturas especiales. Durante varios años ha ejercido como periodista y presentador del noticiero Abriendo Brecha, experiencia que, según el Ejecutivo, fue determinante para seleccionarlo como responsable de la política comunicacional gubernamental.
Desde la Secretaría, el nuevo funcionario tendrá que coordinar la divulgación de las actividades oficiales, articular los mensajes de las diferentes instituciones y contribuir a posicionar las políticas y resultados de la administración. Su llegada representa, por tanto, algo más que un simple relevo de nombres: supone un ajuste en la forma en que el Gobierno pretende relacionarse con los medios y comunicar sus decisiones a la ciudadanía.
La salida de Argueta no significa su desvinculación del Gobierno. Según confirmó el secretario privado del presidente, el funcionario continuará dentro de la administración pública, aunque será trasladado a otra responsabilidad. Castro descartó que su próximo destino vaya a estar relacionado con el servicio exterior.
Argueta había asumido la Secretaría el 27 de enero de 2026, coincidiendo con el inicio del actual período presidencial. Su permanencia fue, por tanto, de poco más de seis meses, convirtiéndose en uno de los primeros movimientos relevantes dentro del equipo de confianza de Asfura.
El relevo también coloca nuevamente bajo los reflectores a una dependencia que maneja una función central para cualquier administración: definir cómo se presentan las decisiones presidenciales, cómo se coordinan los mensajes oficiales y cómo se comunica el trabajo de las distintas secretarías de Estado. Para Ordóñez, el desafío será trasladar su experiencia periodística a una estructura institucional con objetivos políticos y administrativos.
Mientras se concreta plenamente la transición, Bladimir Baca, quien ocupa el cargo de viceministro de Comunicaciones y Estrategia, forma parte de la estructura que acompaña el proceso de cambio. La nueva conducción deberá definir también la coordinación interna entre las áreas de comunicación y estrategia para evitar mensajes contradictorios y mejorar la respuesta del Ejecutivo ante asuntos de interés nacional.
El movimiento ocurre en una etapa en la que el Gobierno de Asfura busca posicionar varias de sus principales iniciativas, entre ellas la anunciada Ley Anticorrupción, medidas frente a la crisis hídrica y programas de inversión pública. Una comunicación más articulada será fundamental para explicar estas políticas, responder a cuestionamientos y mantener una relación permanente con la prensa.
La designación de Ordóñez también tiene una lectura particular dentro del gremio periodístico, debido a que se produce el traslado de un profesional con una extensa carrera en los medios hacia una posición de alta responsabilidad dentro del Poder Ejecutivo. El presidente del Colegio de Periodistas de Honduras, Juan Carlos Sierra, y el expresidente de ese gremio Dagoberto Rodríguez habían respaldado públicamente la llegada del comunicador al cargo.
Con este nombramiento, Nasry Asfura apuesta por una nueva etapa en la comunicación de su Gobierno, poniendo al frente de la Secretaría a un periodista con más de tres décadas de experiencia. El resultado de este cambio se medirá en los próximos meses por la capacidad de la nueva estructura para informar con claridad, coordinar los mensajes oficiales y fortalecer la comunicación entre Casa Presidencial, las instituciones públicas, los medios y la ciudadanía.
