La Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC) puso en marcha la Unidad de Bienestar Familiar, una iniciativa concebida para modificar la forma en que el gobierno municipal identifica y atiende las necesidades de los habitantes de Tegucigalpa, Comayagüela y las comunidades rurales. El lanzamiento se realizó en la Plaza de Agua del Cerro Juana Laínez bajo el lema “Juntos desarrollamos bienestar”, con la participación de autoridades municipales, representantes de Cooperativa ELGA y miembros de distintos sectores.
El alcalde Juan Diego Zelaya destacó que el proyecto comenzó como una idea y ahora entra en su primera fase de ejecución. Durante la presentación, sostuvo que el propósito fundamental de la gestión municipal debe ser contribuir a que las familias tengan mejores condiciones de vida, argumentando que una ciudad no está constituida únicamente por calles, puentes, parques y edificios, sino principalmente por las personas que viven en ella.
La UBF funcionará mediante una estructura territorial que tendrá presencia directa en las comunidades. Brigadistas, supervisores, técnicos de enlace y personal de apoyo recorrerán barrios, colonias y aldeas para conocer las necesidades de los hogares, orientar a los ciudadanos y facilitar el contacto con las diferentes dependencias de la Alcaldía. El modelo pretende que la administración municipal tenga información obtenida directamente en el territorio y no dependa únicamente de reportes que llegan a sus oficinas.
La vicealcaldesa Saraí Rivera explicó que la iniciativa representa una nueva forma de acercamiento entre la institución y los ciudadanos. Según planteó, los brigadistas serán el vínculo operativo entre la Alcaldía y las familias, con la responsabilidad de identificar dónde están las principales necesidades y facilitar el acceso a la oferta de servicios municipales en cada comunidad.
Uno de los componentes que diferencia a la Unidad de Bienestar Familiar es la utilización de tecnología para el seguimiento territorial. La AMDC contempla una plataforma digital mediante la cual los casos detectados podrán registrarse y georreferenciarse mediante GPS, clasificarse según niveles de vulnerabilidad y ser monitoreados para conocer qué dependencia municipal intervino y cuál fue la respuesta proporcionada.
La herramienta también permitirá obtener una visión más detallada de las condiciones existentes en cada sector del Distrito Central. De acuerdo con la explicación de la Alcaldía, la información recopilada por los brigadistas podrá utilizarse para establecer prioridades y orientar decisiones, tomando en consideración que las necesidades de una colonia urbana pueden ser diferentes a las de una aldea o comunidad rural.
La estrategia tampoco estará enfocada exclusivamente en distribuir asistencia. La UBF contempla acciones de orientación, prevención, vinculación con servicios y generación de oportunidades, además de promover la participación de patronatos, organizaciones comunitarias, instituciones, iglesias, universidades, empresas privadas y organismos de cooperación. La intención es construir una red de apoyo alrededor de las familias y no limitar la intervención municipal a una ayuda puntual.
En el lanzamiento también quedó formalizado el acompañamiento de Cooperativa ELGA como aliado estratégico. Su presidenta, Sandra Marina Osorto, informó que la institución proporcionará inicialmente chalecos y gorras para los brigadistas y manifestó la disposición de ampliar su colaboración mediante sus aproximadamente 260,000 afiliados, particularmente en acciones de educación y apoyo comunitario.
La participación de ELGA forma parte del modelo de alianzas que la AMDC busca impulsar para desarrollar la iniciativa. Bajo este esquema, la Municipalidad pretende sumar recursos, conocimientos y capacidades provenientes de distintos sectores para ampliar el alcance de las acciones sociales en el territorio y fortalecer la participación ciudadana en la identificación de problemas y búsqueda de soluciones.
Con la entrada en funcionamiento de la UBF, la AMDC apuesta por transformar la información obtenida en los hogares en decisiones municipales verificables y acciones concretas. El desafío será que el nuevo mecanismo consiga mantener una presencia efectiva y permanente en las comunidades, convertir los diagnósticos en respuestas oportunas y demostrar resultados medibles. Para la administración de Juan Diego Zelaya, el objetivo final es colocar a las familias en el centro de la gestión y fortalecer, desde los hogares, el desarrollo de las comunidades del Distrito Central.
