La búsqueda de nuevas fuentes de abastecimiento de agua continúa avanzando en la capital hondureña. La Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC) informó que durante los trabajos de perforación en el sector de Nave Carías fueron localizadas dos venas de agua a una profundidad aproximada de 110 pies, un hallazgo que representa un paso importante dentro de la estrategia para aliviar la escasez que afecta a miles de hogares.
El alcalde Juan Diego Zelaya realizó una inspección de las labores este martes y destacó que el proyecto forma parte del plan de emergencia impulsado por la municipalidad para incrementar la disponibilidad del recurso hídrico. El edil señaló que, además de abrir nuevas fuentes de agua, la administración mantiene acciones paralelas para mejorar el sistema de distribución y reducir las pérdidas en la red.
Durante su recorrido, Zelaya manifestó que el descubrimiento de agua en el sitio representa un avance alentador para la ciudad, aunque insistió en que los trabajos continuarán hasta confirmar el potencial total del pozo. Asimismo, hizo un llamado a la ciudadanía para utilizar el agua de manera responsable mientras persisten las condiciones de sequía que afectan al Distrito Central.
El director del Sistema Municipal de Gestión Integral de Riesgos (SIMGER), Julio Quiñónez, explicó que el equipo técnico ha iniciado una segunda fase de perforación con el propósito de profundizar la excavación y obtener datos más precisos sobre la capacidad de producción del pozo. Según indicó, esta etapa permitirá determinar con mayor exactitud el volumen de agua disponible.
El funcionario añadió que, una vez concluida la perforación, especialistas tomarán muestras para efectuar análisis de laboratorio que permitan evaluar la calidad del agua. Entre los aspectos que serán examinados figuran la presencia de minerales, posibles contaminantes y el tratamiento que deberá aplicarse antes de incorporarla al sistema de abastecimiento.
Posteriormente se desarrollará un aforo continuo durante 24 horas, procedimiento técnico que permitirá establecer el caudal definitivo del pozo. Las estimaciones preliminares apuntan a una producción cercana a 100 o 110 galones por minuto, cifra que será confirmada una vez finalicen las pruebas correspondientes.
Quiñónez indicó que todo el proceso técnico podría completarse en un período estimado de entre una semana y media y dos semanas. Finalizada esa fase, se procederá al encamisado del pozo, paso indispensable para poner en funcionamiento la nueva fuente y comenzar la distribución del agua mediante camiones cisterna.
De acuerdo con las proyecciones de los ingenieros municipales, el nuevo pozo tendría capacidad para abastecer aproximadamente 10 cisternas diarias, cada una con una capacidad de 4,500 galones, lo que permitiría llevar agua potable a más de 300 familias, principalmente en barrios del centro de Tegucigalpa y sectores altos donde el servicio presenta mayores dificultades.
La perforación en Nave Carías se suma a otras acciones ejecutadas por la AMDC para enfrentar la crisis hídrica, entre ellas la rehabilitación de pozos existentes, la reparación de fugas en la red de distribución, la operación permanente de camiones cisterna y la construcción de la represa San José, considerada uno de los proyectos estratégicos para fortalecer el abastecimiento en el mediano plazo.

La actual emergencia responde a la disminución de las precipitaciones registrada durante los últimos meses, situación que ha reducido significativamente los niveles de almacenamiento en las represas Los Laureles y La Concepción, principales fuentes de abastecimiento de la capital. Este escenario ha obligado a las autoridades a implementar medidas extraordinarias para garantizar el suministro a la población.
La administración municipal reiteró que continuará desarrollando proyectos de infraestructura hídrica y ampliando las alternativas de abastecimiento mientras persisten las condiciones de sequía. Las autoridades insistieron en que el ahorro de agua y el consumo responsable siguen siendo fundamentales para enfrentar la emergencia y asegurar la disponibilidad del recurso para las comunidades más afectadas.