TEGUCIGALPA, HONDURAS.– El conflicto entre la Secretaría de Salud y el Colegio Médico de Honduras (CMH) entró este martes en una nueva jornada de tensión, luego de que los profesionales mantuvieran las asambleas informativas convocadas a nivel nacional para exigir respuestas a una serie de demandas laborales y salariales. La medida comenzó el lunes 7 de septiembre y continúa este martes en los diferentes centros asistenciales.
Frente a este escenario, el viceministro de Salud, Eduardo Midence, sostuvo que la vía del entendimiento permanece disponible y que las diferencias pueden resolverse mediante conversaciones entre las autoridades y la dirigencia gremial. El funcionario ha defendido que la Secretaría de Salud mantiene espacios de trabajo con los médicos para abordar los compromisos pendientes.
La preocupación de Midence se concentra especialmente en quienes dependen del sistema sanitario público. A través de su cuenta en X, pidió al gremio colocar en primer plano a los pacientes que acuden diariamente a los hospitales y centros de salud, recordando que muchas personas deben salir de madrugada, recorrer largas distancias y esperar durante horas para conseguir una consulta.
Mientras el llamado al diálogo permanece sobre la mesa, el CMH sostiene sus exigencias. Entre los principales reclamos figuran el cese de los despidos y el reintegro de médicos separados de sus puestos, la firma de contratos e interinatos, el pago de salarios pendientes y el cumplimiento de la base salarial, además de los reajustes correspondientes al Índice de Precios al Consumidor (IPC) y al bienio 2026.
El gremio también demanda la centralización de las Redes Descentralizadas de Salud y reclama que el Presupuesto General de la República destine el 12 % a la salud pública. Asimismo, plantea reivindicaciones relacionadas con la remuneración de los médicos residentes y otras condiciones laborales que, según la organización, continúan sin una solución definitiva.
Desde la Secretaría de Salud, entretanto, Midence ha señalado que parte de las demandas ya comenzó a ser atendida. La institución informó que destinó aproximadamente 80 millones de lempiras para pagar el IPC y el beneficio bienal a 4,258 funcionarios, pagos que las autoridades consideran parte de los compromisos reclamados por el gremio médico.
Uno de los puntos que ha generado controversia corresponde a unos 400 médicos cuyos casos fueron planteados por el gremio. Midence explicó anteriormente que estos profesionales continúan recibiendo el salario correspondiente a sus plazas principales y que las dificultades denunciadas están relacionadas, en determinados casos, con contratos adicionales de interinato, particularmente en La Mosquitia.
Pese al enfrentamiento laboral, el CMH estableció que las emergencias, cuidados intensivos, hospitalización y demás áreas críticas deben continuar funcionando, mientras las consultas externas y algunas actividades programadas permanecen afectadas por las asambleas. Así, el desafío inmediato para ambas partes es encontrar una salida negociada que permita resolver las demandas laborales sin profundizar las dificultades de acceso a la atención médica para una población que depende de los servicios públicos.