TEGUCIGALPA, HONDURAS.– La tosferina vuelve a encender las alertas epidemiológicas en Honduras luego de que las autoridades sanitarias confirmaran dos nuevas muertes, con lo que el número de fallecidos por esta enfermedad durante 2026 ascendió a 19, en un escenario que mantiene bajo especial vigilancia a los niños menores de un año.
El dato adquiere mayor relevancia al compararlo con el comportamiento registrado el año anterior. De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Honduras notificó durante todo 2025 114 casos confirmados y siete defunciones por tosferina. Además, el 67 % de los casos correspondió a menores de un año.
La información regional disponible permite dimensionar la vulnerabilidad de los bebés. En el reporte de la OPS correspondiente a las primeras 10 semanas epidemiológicas de 2026, Honduras ya contabilizaba 86 casos confirmados y nueve defunciones, con una tasa de incidencia acumulada de 0,84 casos por cada 100.000 habitantes. Los menores de un año representaban entonces el 74 % de los contagios.
Dentro de ese grupo, los lactantes más pequeños concentran el mayor riesgo. La enfermedad es provocada principalmente por la bacteria Bordetella pertussis y puede causar complicaciones respiratorias graves, particularmente durante los primeros meses de vida. La OPS identifica precisamente a los bebés y niños pequeños como uno de los grupos que requiere mayor protección frente a esta infección altamente contagiosa.
Otro elemento que preocupa es que los casos pueden presentarse antes de que los menores hayan completado su esquema básico de inmunización. La propia OPS incluye la protección contra la tosferina entre las vacunas recomendadas durante el embarazo, mientras que el esquema hondureño contempla la inmunización contra esta enfermedad durante los primeros meses y años de vida.
El comportamiento hondureño forma parte, además, de un repunte regional de la enfermedad. La OPS publicó el 25 de marzo una actualización epidemiológica específica sobre tosferina en las Américas, en un contexto en el que varios países del continente reportaban incrementos de casos. La organización mantiene la vigilancia de la enfermedad y destaca la vacunación como una de las principales herramientas para prevenir complicaciones y muertes.
Los registros disponibles también muestran una concentración territorial de los contagios. Al cierre de la semana epidemiológica 10 de 2026, las regiones Metropolitana de San Pedro Sula, Distrito Central, Cortés y Yoro figuraban entre las zonas hondureñas con mayor número de casos confirmados. Esta distribución refuerza la necesidad de mantener vigilancia epidemiológica y facilitar el acceso oportuno a la vacunación.
Con las dos nuevas muertes reportadas este martes, Honduras llega a 19 fallecimientos por tosferina en 2026, cifra que ya supera ampliamente las siete defunciones registradas durante todo 2025. Ante este panorama, el reto para las autoridades sanitarias pasa por elevar las coberturas de inmunización, detectar rápidamente los casos y proteger especialmente a los recién nacidos y menores de un año, quienes continúan siendo el grupo más vulnerable.