El presidente Nasry Asfura anunció una ofensiva para mejorar el servicio eléctrico y disminuir los apagones mediante una ampliación de las labores de mantenimiento de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE). El mandatario informó que ya fueron licitadas 148 cuadrillas, mientras se prepara un nuevo proceso para incorporar otras 200 cuadrillas y grúas destinadas a reforzar las intervenciones en la red.
La estrategia no se limitará a reparar fallas cuando ocurran. De acuerdo con lo informado por el Gobierno, los equipos trabajarán en mantenimiento preventivo y correctivo, revisión de líneas, cables y herrajes, poda de árboles y otras labores dirigidas a evitar interrupciones. La ENEE también mantiene mecanismos oficiales para consultar mantenimientos programados y reportar emergencias mediante la línea 118.
Asfura aseguró que las intervenciones ya comienzan a reflejar resultados en algunas zonas del país. Como ejemplo mencionó el occidente, particularmente las líneas de Ocotepeque, donde, según su valoración, los cortes de energía han disminuido luego de los trabajos ejecutados. “Se han reducido los apagones”, afirmó el gobernante al destacar que se está realizando una revisión directa de las líneas de transmisión.
El programa también tiene un segundo objetivo: atacar las pérdidas de la estatal eléctrica. Las cuadrillas estarán involucradas en instalación y sustitución de medidores, inspecciones, control de conexiones y otras acciones para reducir pérdidas técnicas y no técnicas. La Secretaría de Finanzas confirmó que la ENEE ya inició procesos de contratación orientados a combatir el hurto de energía y mejorar el control de la distribución.
La dimensión del plan se amplía con procesos de contratación que contemplan mantenimiento especializado de la red. Una de las licitaciones prevé 147 cuadrillas de línea muerta, divididas entre equipos livianos y pesados, para mantenimiento preventivo y correctivo, atención de incidencias y labores del ciclo comercial durante un período previsto de 24 meses. Esto evidencia que la estrategia gubernamental busca aumentar de manera considerable la capacidad operativa de la ENEE.
Paralelamente, el Ejecutivo pretende reducir la presión que los combustibles ejercen sobre el costo de generación. Asfura señaló que se revisará la matriz energética para disminuir gradualmente la dependencia del búnker y el diésel y, con ello, procurar menores costos de producción. El desafío es amplio: datos del Centro Nacional de Despacho muestran la complejidad de la estructura de generación hondureña, mientras el Gobierno impulsa reformas para recuperar la situación financiera y operativa de la ENEE.