Tegucigalpa, Honduras. — La crisis laboral que enfrenta parte del gremio médico hondureño vuelve a elevar la tensión entre los profesionales de la salud y las autoridades gubernamentales. La Junta Directiva del Colegio Médico de Honduras (CMH) convocó a una nueva Asamblea Extraordinaria de carácter informativo para este miércoles 9 de septiembre, como mecanismo de presión para exigir respuestas a una amplia agenda de demandas laborales, salariales y relacionadas con el funcionamiento del sistema sanitario. La convocatoria y sus principales reclamos coinciden con las jornadas realizadas desde el 7 de septiembre.
Entre las exigencias centrales figura el cese inmediato de los despidos y el reintegro de los médicos separados de sus puestos, además de la firma de contratos con gestores y la regularización de otros vínculos laborales pendientes. El CMH también reclama la centralización de las Redes Descentralizadas de Salud, uno de los puntos que el gremio considera necesario para ordenar la prestación de servicios y resolver problemas administrativos que afectan al personal médico.
La disputa incluye además un componente económico. Los médicos demandan que se cumpla el pago de la base salarial en todas las instituciones donde prestan servicios, junto con el reajuste correspondiente al Índice de Precios al Consumidor (IPC) y el bienal de 2026. A esta lista se agrega el reclamo por salarios atrasados en sus diferentes modalidades de contratación, una situación que, según dirigentes médicos citados por medios nacionales, afecta a profesionales de distintas regiones del país.
El pliego gremial también pone la mirada en quienes se encuentran en formación. El Colegio Médico solicita un incremento de la base salarial para los médicos residentes de las distintas especialidades y reclama el cumplimiento de compromisos previamente establecidos para este sector. En paralelo, exige que se concreten los contratos e interinatos correspondientes al período comprendido entre julio y diciembre, así como otros acuerdos laborales que permanecen pendientes.
Otro capítulo de las demandas corresponde al Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS). El CMH solicita para el personal médico de nuevo ingreso el pago de salarios pendientes, reajustes del IPC y bienal, además del cumplimiento de las vacaciones profilácticas de 21 días. También pide el reintegro de médicos que se encontraban con permiso por licencia de estudio y el pago de bonificaciones correspondientes a profesionales jubilados.
La presión gremial se desarrolla mientras las autoridades de Salud sostienen que existe voluntad para atender parte de los reclamos. El viceministro Eduardo Midence afirmó recientemente que unos 400 médicos mantienen sus pagos y explicó que algunos de los problemas denunciados, particularmente en La Mosquitia, están relacionados con contratos de interinato. También aseguró que el Gobierno trabaja en los pagos relacionados con el IPC, el bienal y otros reajustes reclamados por el gremio.
En materia presupuestaria, los médicos reclaman que el Presupuesto General de la República destine el 12 % a la Salud Pública, mientras que también demandan medidas para evitar que las ausencias por vacaciones dejen descubiertos determinados servicios. Por ello, el CMH incluye entre sus peticiones la contratación de médicos que cubran los períodos vacacionales y permitan mantener la atención a los pacientes. Esta exigencia se suma a una discusión más amplia sobre recursos, estabilidad laboral y capacidad de respuesta del sistema público.
La convocatoria establece que la jornada del 9 de septiembre se desarrollará de 7:00 de la mañana a 7:00 de la noche, en los centros de trabajo o en el lugar que determine cada delegado. Sin embargo, el CMH ordena que las emergencias y áreas críticas permanezcan cubiertas, por lo que corresponde a los jefes de esos servicios programar el personal necesario. La nueva jornada llega después de varios días de asambleas informativas y suspensión de consultas externas y procedimientos electivos, mientras emergencias, cuidados intensivos y pacientes hospitalizados continúan recibiendo atención.