Un total de 2,563 kilos de clorhidrato de cocaína, equivalentes a unas 2.56 toneladas, fueron destruidos e incinerados tras concluir el procedimiento correspondiente, informó el Ministerio Público de Honduras. La diligencia estuvo a cargo de la Fiscalía Especial Contra el Crimen Organizado (FESCCO), con participación de la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC), la Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico (DLCN) y Medicina Forense.
La droga había sido decomisada en distintas operaciones contra el narcotráfico, cuyos resultados también permitieron poner bajo arresto a 12 personas. De acuerdo con la información oficial divulgada, entre los detenidos figuran cuatro ciudadanos colombianos y ocho hondureños, todos acusados preliminarmente del delito de tráfico de drogas agravado.
Como parte de las mismas diligencias, las autoridades reportaron además la destrucción de 520 paquetes de levamisol, sustancia que, según la información proporcionada por el Ministerio Público, es utilizada por estructuras dedicadas al procesamiento de drogas para intervenir en la preparación del clorhidrato de cocaína y aumentar su peso. La eliminación de este material fue ordenada por el juzgado competente.
El proceso de incineración se desarrolló bajo control pericial y dentro del complejo de la Policía Militar del Orden Público (PMOP), siguiendo las diligencias establecidas para la destrucción de sustancias decomisadas. De esta manera, las autoridades dieron cumplimiento a la disposición judicial relacionada con los narcóticos que permanecían bajo custodia como evidencia de las investigaciones.
Los 12 encausados permanecen en prisión mientras avanzan los respectivos procesos judiciales por el delito de tráfico de drogas agravado. La incautación, custodia, análisis y posterior destrucción de los estupefacientes forman parte de las actuaciones desarrolladas por las instituciones de investigación y persecución penal en los casos relacionados con estas operaciones.
La diligencia representa la culminación de una de las etapas posteriores al decomiso de los estupefacientes y permite retirar de manera controlada las sustancias que ya cumplieron su función como evidencia material, conforme a las disposiciones judiciales. El Ministerio Público destacó la participación coordinada de FESCCO, ATIC, DLCN y Medicina Forense en el procedimiento.