Los líderes del Grupo de los Siete (G7) aprobaron este viernes una respuesta conjunta ante la fuerte volatilidad que atraviesa el mercado energético internacional. El acuerdo contempla poner en circulación 100 millones de barriles de reservas de emergencia a través de la AIE, con el objetivo de reforzar la oferta y reducir las presiones que han llevado los precios de los combustibles a niveles elevados.
La medida tendrá una duración inicial de cuatro meses, aunque el componente de diésel será acelerado: el G7 estableció que una cantidad importante de este combustible llegue al mercado durante los primeros 20 días. El comunicado conjunto no detalla cuánto aportará individualmente cada país ni precisa la distribución exacta entre crudo, diésel y otros productos petrolíferos.
El anuncio se produjo después de semanas de presión por parte de Estados Unidos para que sus aliados utilizaran sus inventarios estratégicos. Washington había planteado incluso la posibilidad de restringir sus exportaciones de diésel, mientras Europa enfrenta una creciente dependencia de suministros estadounidenses y una situación de estrechez en el mercado de combustibles. Posteriormente, el presidente Donald Trump afirmó que Estados Unidos no aplicará ese veto a las exportaciones.
Además de liberar reservas, los gobiernos del G7 acordaron evitar restricciones a las exportaciones de energía entre sus miembros y coordinar los calendarios de mantenimiento de sus refinerías para impedir cierres simultáneos que reduzcan la capacidad de producción. También solicitaron incrementar, cuando sea posible, la producción de combustibles refinados, particularmente diésel.
El contexto energético está relacionado con las perturbaciones provocadas por el conflicto en Medio Oriente y las dificultades para mantener el flujo normal de suministros, incluida la navegación por el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el comercio mundial de energía. El G7 pidió a la AIE evaluar el impacto de las medidas y presentar un informe en un plazo inferior a 20 días, dejando abierta la posibilidad de nuevas liberaciones de diésel si las condiciones del mercado lo requieren.