MAIDUGURI, Nigeria. — La violencia insurgente volvió a golpear a comunidades rurales del noreste de Nigeria, donde al menos 15 agricultores y recolectores de leña fueron asesinados en un ataque registrado en el área de gobierno local de Marte, estado de Borno, según confirmó la Policía estatal. Tres personas continúan desaparecidas mientras las autoridades intentan establecer con precisión lo ocurrido.
La agresión ocurrió entre la tarde del miércoles y las primeras horas del jueves en zonas rurales de Ala, Gummna y Musune, aproximadamente 130 kilómetros al noreste de Maiduguri, capital de Borno. Los pobladores se encontraban realizando actividades agrícolas o recolectando leña cuando fueron sorprendidos por hombres armados.
De acuerdo con testimonios recogidos por medios locales, las víctimas fueron emboscadas mientras desarrollaban sus labores cotidianas. Los cuerpos recuperados fueron trasladados por residentes y posteriormente sepultados conforme a los ritos islámicos, mientras continúa la búsqueda de los tres habitantes cuyo paradero aún se desconoce.
El portavoz de la Policía de Borno, Nahum Daso, confirmó que 15 personas habían muerto y señaló que las fuerzas de seguridad trabajan para determinar dónde se encuentran los desaparecidos. El funcionario indicó además que la información disponible todavía era preliminar y que se esperaba obtener mayores detalles conforme avanzaran las investigaciones.
El ataque ha sido atribuido preliminarmente a presuntos combatientes de Boko Haram, aunque algunas fuentes también mencionan la posible participación de facciones insurgentes vinculadas al conflicto del noreste nigeriano. Reuters señaló que la insurgencia en la región está protagonizada principalmente por Boko Haram y su escisión, el Estado Islámico de África Occidental (ISWAP), grupos que mantienen capacidad para atacar tanto a civiles como a objetivos militares.
Amnistía Internacional condenó los asesinatos y pidió al Gobierno nigeriano adoptar medidas para reforzar la protección de las comunidades rurales vulnerables. El nuevo episodio evidencia los riesgos que enfrentan los habitantes de Borno que deben desplazarse hacia zonas boscosas para cultivar, obtener alimentos o recolectar leña, en una región afectada durante años por la insurgencia y los desplazamientos de población.