RIAD, Arabia Saudita. — Arabia Saudita analiza una operación militar de gran escala contra los hutíes en Yemen, en momentos en que el grupo respaldado por Irán ha ampliado su presencia sobre sectores estratégicos de la costa del mar Rojo. De acuerdo con fuentes regionales y occidentales citadas por Reuters, el objetivo central de Riad sería recuperar posiciones cercanas al estrecho de Bab el-Mandeb, considerado un punto crítico para la navegación internacional.
La operación todavía se encuentra en fase de planificación y contemplaría, según las fuentes consultadas por Reuters, dos escenarios principales: una ofensiva concentrada en las proximidades de Bab el-Mandeb o una campaña más amplia y coordinada en varios frentes de Yemen. Entre las zonas mencionadas figuran Al-Bayda, Marib, Taiz y Al-Jawf.
El eventual despliegue estaría encabezado por fuerzas yemeníes respaldadas por Riad, con apoyo aéreo saudí. Los funcionarios consultados estimaron que podrían movilizarse más de 100,000 efectivos yemeníes, aunque el número dependería finalmente del alcance que adopte la operación. Reuters señaló que no existe todavía una fecha precisa para el comienzo de la ofensiva y que las estimaciones oscilan entre las próximas semanas y un periodo posterior.
La disputa adquiere una dimensión internacional debido a la importancia del Bab el-Mandeb, paso marítimo situado en la entrada sur del mar Rojo y conexión entre las rutas comerciales que enlazan Asia, el océano Índico y el Mediterráneo. Su situación ha cobrado todavía mayor relevancia debido a las restricciones que afectan al estrecho de Ormuz, convirtiendo al corredor del mar Rojo en una ruta alternativa para determinados flujos energéticos.
La tensión también se refleja dentro de Yemen. El Programa Mundial de Alimentos advirtió que el recrudecimiento de los combates ha llevado al 74 % de los hogares en las zonas bajo control gubernamental y accesibles a la organización a enfrentar una situación de insuficiencia alimentaria. Además, decenas de miles de personas han sido desplazadas por los nuevos enfrentamientos, mientras Yemen depende de las importaciones para aproximadamente el 90 % de sus alimentos.
Una eventual ofensiva saudí abriría, por tanto, un nuevo capítulo en el prolongado conflicto yemení y podría aumentar la presión sobre una ruta marítima de importancia estratégica para el comercio y la energía. Reuters señala que Estados Unidos proporciona actualmente inteligencia y apoyo relacionado con objetivos, pero no se prevé por ahora una participación estadounidense directa en las operaciones de combate.