Offline
Publicidad
Petróleo retrocede cerca de 2 % ante señales de posible tregua entre Estados Unidos e Irán
Los precios internacionales del crudo cerraron a la baja este viernes, mientras los mercados reaccionaron a las señales de diálogo entre Washington y Teherán. La posibilidad de reabrir el estrecho de Ormuz y reducir las hostilidades alivió temporalmente las preocupaciones sobre el suministro energético, aunque persisten riesgos por los ataques en Medio Oriente.
Por EL REPORTERO HONDURAS
Publicado en 25/09/2026 19:42
Economía

Los mercados energéticos recibieron este viernes nuevas señales de distensión entre Estados Unidos e Irán, situación que llevó al petróleo a registrar una caída cercana al 2 %. Según Reuters, el Brent terminó la jornada en 104,32 dólares por barril, una reducción de 2,28 dólares o 2,1 %, mientras el West Texas Intermediate (WTI) cerró en 92,41 dólares, después de retroceder 2,20 dólares, equivalente al 2,3 %.

Detrás del movimiento de los precios se encuentra la expectativa de que Washington y Teherán puedan encontrar una salida negociada al conflicto. Irán planteó un mecanismo mediante el cual podría reabrir el estrecho de Ormuz en un plazo de siete días y retomar las conversaciones sobre su programa nuclear, siempre que Estados Unidos acepte determinadas condiciones, entre ellas el levantamiento del bloqueo naval y alivio de sanciones sobre sus exportaciones petroleras.

El estrecho de Ormuz constituye uno de los puntos estratégicos para el mercado mundial de energía, por lo que cualquier mejora en las condiciones de navegación puede modificar rápidamente las expectativas de los operadores. La propuesta iraní, sin embargo, todavía no representa un acuerdo: las partes mantienen diferencias sobre el orden de las negociaciones, las sanciones y el programa nuclear de Teherán.

Mientras esa posibilidad genera alivio en los mercados, los riesgos de interrupción del suministro no han desaparecido. Reuters señaló que los ataques de los hutíes contra Arabia Saudita mantienen la preocupación sobre las exportaciones de uno de los principales productores mundiales, por lo que los operadores continúan incorporando una prima de riesgo geopolítico en sus decisiones.

Arabia Saudita también ha adoptado medidas para recuperar parte de sus flujos de crudo. Reuters informó que el reino reanudó operaciones en su oleoducto East-West, afectado por un ataque con drones el 11 de septiembre, infraestructura que permite transportar petróleo hacia el puerto de Yanbu y reducir la dependencia de las rutas que atraviesan Ormuz. La recuperación total de su capacidad podría requerir varias semanas.

El comportamiento del crudo tiene consecuencias que van más allá de los mercados financieros. Una prolongación de las interrupciones en Medio Oriente puede elevar los costos de gasolina, diésel, transporte marítimo y terrestre y otros bienes, especialmente en economías que dependen de las importaciones de combustibles. En sentido contrario, una normalización sostenida del tránsito por Ormuz y de las exportaciones regionales podría reducir parte de las presiones sobre los precios energéticos.

Para América Latina, el escenario seguirá dependiendo de la duración y profundidad de cualquier eventual acuerdo entre Washington y Teherán. Una tregua que permita recuperar los flujos internacionales de petróleo podría aliviar las presiones externas, mientras que una nueva escalada tendría el efecto contrario. Por ahora, los mercados reaccionan a las señales diplomáticas, pero sin considerar resuelto el riesgo energético.

La atención internacional se concentra así en las próximas decisiones de Estados Unidos e Irán. La reapertura de Ormuz, la evolución de las exportaciones sauditas y la continuidad de los ataques en la región serán factores determinantes para establecer si la reciente caída del petróleo se consolida o si el mercado vuelve a incorporar mayores riesgos de suministro.

Comentarios
¡Comentario enviado exitosamente!

Más noticias

Chat Online