Tal como lo informó EL REPORTERO HONDRAS el fin de semana, el Gobierno de Honduras decidió ampliar de 50 % a 65 % el apoyo económico temporal aplicado a la gasolina regular y el diésel, ante la presión provocada por el incremento internacional de los derivados del petróleo, informó este lunes el secretario de Energía, Eduardo Oviedo. La medida comenzó a aplicarse el 14 de septiembre y busca amortiguar el impacto de los precios internacionales sobre los consumidores nacionales.
Durante una comparecencia en Casa Presidencial, Oviedo estuvo acompañado por Fernando Lobo, experto en combustibles de la Comisión Administradora de Petróleo (CAP), para explicar el alcance de la nueva estructura. El funcionario sostuvo que Honduras, al no ser productor de petróleo, permanece expuesta a las fluctuaciones del mercado internacional y que la actual situación energética está estrechamente relacionada con la conflictividad en Medio Oriente.
En la capital hondureña, el galón de gasolina regular quedó en 130.51 lempiras, después de registrar un aumento de 1.47 lempiras. Sin la intervención estatal, el ajuste habría sido considerablemente mayor: el Gobierno absorbe 2.76 lempiras por galón, de acuerdo con la estructura de precios divulgada para esta semana.
El diésel, uno de los combustibles con mayor incidencia en el transporte y las actividades productivas, pasó a 148.01 lempiras por galón en Tegucigalpa, con un incremento de 2.32 lempiras. El Estado aporta temporalmente 4.35 lempiras por galón, mientras que, según la explicación oficial, sin ese respaldo el impacto para los consumidores habría alcanzado 6.67 lempiras.
La presión también alcanzó a otros derivados. La gasolina superior se comercializa desde este lunes a 143.73 lempiras por galón en Tegucigalpa, tras un incremento de 3.85 lempiras; el queroseno subió 3.86 lempiras, hasta 129.86, y el GLP vehicular aumentó 0.96 lempiras, para situarse en 49.94 lempiras por galón.
Uno de los principales mecanismos de protección para los hogares continúa siendo el subsidio al GLP doméstico de 25 libras. En Tegucigalpa, el cilindro permanece en 249.62 lempiras, gracias a un aporte estatal de 33.46 lempiras por unidad; sin ese apoyo, su precio llegaría a 283.08 lempiras. En San Pedro Sula, el cilindro se mantiene en 228.47 lempiras.
El escenario internacional ayuda a explicar la magnitud de la presión sobre los combustibles. Reuters reportó este lunes que el crudo Brent cerró en 105.68 dólares por barril, mientras el WTI alcanzó 101.39 dólares, en medio de nuevos ataques contra infraestructura energética de Arabia Saudita y problemas de navegación en rutas estratégicas del Golfo. La Agencia Internacional de Energía también advirtió que las interrupciones relacionadas con el conflicto han reducido las perspectivas de suministro mundial de petróleo para 2026 y han provocado fuertes presiones particularmente sobre los combustibles refinados, incluido el diésel.
Oviedo advirtió que la volatilidad de los precios podría continuar mientras persista el conflicto en Medio Oriente, debido a que cualquier alteración en la producción, refinación o transporte internacional repercute sobre los mercados. El Gobierno prevé mantener durante el resto del año el respaldo al GLP doméstico y las medidas temporales para amortiguar el impacto en los combustibles, bajo el argumento de proteger el poder adquisitivo de los hogares sin comprometer el equilibrio de las finanzas públicas.