El expresidente de la República, Juan Orlando Hernández, reapareció en la escena política con un contundente pronunciamiento tras los recientes comicios generales, en los que el oficialismo obtuvo apenas el 19% de los votos.
Sus declaraciones se producen luego de haber sido beneficiado con un indulto concedido por el actual mandatario, medida que lo libró de cumplir una condena de 45 años de prisión.
Hernández señaló directamente a la candidata del oficialista Partido Libertad y Refundación (Libre) y a su representante ante el Consejo Nacional Electoral, afirmando que ambos quedaron “atolondrados” tras el contundente rechazo en las urnas. Según el exgobernante, el resultado constituye una clara señal del descontento ciudadano.
“Entiendo que busquen a quién culpar por su derrota, pero aquí los únicos responsables son ustedes”, expresó Hernández en su mensaje público. Añadió que durante años fue objeto de ataques y campañas de desprestigio, y que nuevamente se intenta utilizar su nombre como eje de confrontación política.
El exmandatario sostuvo que insistir en acusaciones pasadas y en narrativas de confrontación no cambiará la realidad expresada en las urnas. “¿Diecinueve por ciento siendo el partido de gobierno? Ese fue un mensaje claro y contundente del pueblo hondureño”, subrayó.
Asimismo, afirmó que la estrategia de responsabilizar a la oposición o a factores externos no dará resultados. “Esta campaña es más de lo mismo. No les funcionó ni les funcionará”, aseguró, en referencia a lo que considera intentos de desviar la atención del resultado electoral.
En su declaración, Hernández también hizo alusión al denominado “narcovideo”, un episodio que marcó la discusión política nacional en años anteriores. “Hoy muchos hondureños se preguntan si ya se les olvidó el narcovideo”, manifestó, reviviendo una de las polémicas más sensibles de la última década.
Las palabras del exgobernante generan nuevas tensiones en un escenario político ya polarizado, en el que los resultados electorales abren un proceso de reflexión y reacomodo de fuerzas.
Analistas coinciden en que la baja votación del oficialismo representa un desafío significativo para su liderazgo y su estrategia de cara al futuro inmediato, mientras figuras como Hernández vuelven a ocupar espacio en el debate público.