La presencia de las Fuerzas Armadas de Honduras en el departamento de Colón continúa fortaleciéndose como parte de la estrategia gubernamental para enfrentar la criminalidad en el Bajo Aguán. En ese contexto, el subsecretario de Defensa Nacional, Rafael Cano Martínez, desarrolló una jornada de supervisión en la zona para verificar el avance de los operativos que ejecuta la Fuerza de Tarea Conjunta XATRUCH.
Durante la visita oficial, el funcionario constató el despliegue de efectivos militares en puntos estratégicos del departamento, donde se desarrollan acciones coordinadas con la Policía Nacional y otras instituciones vinculadas al sistema de justicia. El objetivo principal es reforzar la seguridad ciudadana y desarticular organizaciones criminales que operan en la región.
Uno de los momentos centrales de la agenda fue una reunión celebrada en las instalaciones del 15 Batallón de Fuerzas Especiales, donde Cano Martínez sostuvo un encuentro con el comandante de la Fuerza de Tarea XATRUCH, coronel Walter Fredy Serrano Milla. En la sesión se analizaron los avances operativos y los resultados obtenidos en las recientes intervenciones.
Las autoridades militares presentaron un informe detallado sobre las misiones desarrolladas en la zona, incluyendo patrullajes, puntos de control, operaciones de inteligencia y acciones conjuntas dirigidas a reducir la incidencia delictiva en sectores considerados de alta conflictividad.
Posteriormente, el subsecretario recorrió las instalaciones militares para dialogar directamente con oficiales, suboficiales y soldados que participan en las operaciones. Durante el intercambio, reconoció el trabajo de las tropas desplegadas y destacó la importancia de mantener una presencia permanente en los territorios afectados por la violencia.
La gira también incluyó una inspección en distintos puntos de control establecidos en el municipio de Trujillo. Entre ellos sobresalió la comunidad de Rigores, una de las áreas bajo mayor vigilancia tras los hechos violentos registrados el pasado 21 de mayo, cuando 20 personas perdieron la vida en un ataque que conmocionó al país.
Desde entonces, las autoridades hondureñas han impulsado una intervención especial en el Bajo Aguán, región históricamente marcada por conflictos agrarios, actividades del crimen organizado y disputas relacionadas con el control territorial. Como parte de esa respuesta, se creó un Comando de Crisis integrado por equipos de inteligencia, investigación y fuerzas especiales.
Durante el recorrido, Cano Martínez reiteró que la misión institucional consiste en garantizar la presencia efectiva del Estado en las comunidades más vulnerables. El funcionario señaló que el propósito es restablecer el orden, proteger a la población y generar condiciones que permitan recuperar la tranquilidad en la región.
Las Fuerzas Armadas informaron que continuarán apoyando a la Policía Nacional mediante operativos interinstitucionales enfocados en la lucha contra el narcotráfico, el combate al crimen organizado y la captura de integrantes de estructuras criminales que operan tanto a nivel local como transnacional.
La Secretaría de Defensa Nacional reafirmó que mantendrá el despliegue de recursos humanos, logísticos y operativos en el Bajo Aguán con el fin de consolidar un entorno de seguridad y estabilidad. Las autoridades sostienen que estas acciones forman parte de una estrategia integral orientada a proteger a la ciudadanía y fortalecer la presencia institucional en una de las zonas más complejas del país.
