El dirigente del Partido Liberal y excandidato presidencial, Luis Zelaya, se pronunció públicamente a través de sus redes sociales tras la declaratoria presidencial emitida el pasado 24 de diciembre por las consejeras del Consejo Nacional Electoral, Ana Paola Hall y Cossette López, junto al consejero suplente Carlos Enrique Cardona, en un contexto marcado por la controversia política.
Zelaya expresó su preocupación por el momento en que se realizó dicha declaratoria, señalando que ocurrió mientras persistían denuncias ciudadanas y señalamientos formales presentados ante el Ministerio Público por un presunto fraude electoral que, a su criterio, no habían sido debidamente atendidos.
El excandidato liberal cuestionó además que la proclamación se produjera sin que se hubiera concluido el conteo total de los votos, lo que, según advirtió, deja serias dudas sobre la transparencia del proceso y debilita la credibilidad institucional del órgano electoral.
La declaratoria oficial otorgó la condición de presidente electo a Nasry Asfura, del Partido Nacional, a quien Zelaya señaló como un candidato respaldado políticamente por el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, un elemento que añadió mayor tensión al ya complejo escenario postelectoral.
En su mensaje, Zelaya fue directo al advertir que “quien llega al poder de forma fraudulenta lo ejercerá de forma fraudulenta”, una frase con la que marcó una dura crítica a la legitimidad del resultado proclamado por el CNE.
El dirigente liberal profundizó su postura al señalar que la traición a los principios democráticos no distingue colores políticos, afirmando que quien traiciona la voluntad popular incurre en una falta grave contra toda la ciudadanía, independientemente de su filiación partidaria.
Zelaya insistió en que la legitimidad de cualquier gobierno no se decreta desde un despacho ni se construye con resoluciones apresuradas, sino que nace exclusivamente del respeto al voto libre y consciente de cada hondureño.
En ese sentido, subrayó que el valor del sufragio radica en que cada voto cuente de manera individual y transparente, sin manipulaciones ni atajos que alteren la expresión genuina de la voluntad popular.
El pronunciamiento del excandidato se suma a una serie de reacciones críticas que han surgido tras la declaratoria presidencial, en medio de un clima de desconfianza ciudadana y creciente polarización política en el país.
Finalmente, Zelaya cerró su mensaje deseando una “Feliz Navidad” al pueblo hondureño, un gesto que contrastó con la dureza de sus señalamientos y que llegó en una fecha cargada de simbolismo, marcada por la crisis política y las tensiones postelectorales.