La llegada de Delcy Rodríguez a Nueva York colocó a Venezuela en el centro de una agenda que combina diplomacia, recuperación económica y recursos estratégicos. La presidenta encargada participa en la 81.ª Asamblea General de Naciones Unidas, mientras su delegación mantiene contactos con representantes estadounidenses y organismos financieros internacionales para avanzar en asuntos relacionados con deuda, energía y minería.
Uno de los principales asuntos sobre la mesa es la situación financiera venezolana. Según fuentes citadas por Reuters, las conversaciones tienen un fuerte componente relacionado con la reestructuración de la deuda soberana y de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), obligaciones que analistas estiman conjuntamente entre 150.000 y 200.000 millones de dólares. Caracas anunció en mayo su intención de iniciar el proceso de reestructuración.
La agenda económica comenzó con encuentros de Rodríguez con autoridades de organismos multilaterales. La mandataria se reunió con el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ilan Goldfajn, y también tenía previstas conversaciones con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, y el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga.
El BID, además, prepara un plan de relacionamiento de dos años con Venezuela que contempla áreas como electricidad y protección social. Goldfajn explicó que el organismo prevé realizar misiones destinadas a evaluar el marco macroeconómico, revisar datos nacionales y calcular las necesidades de inversión en distintos sectores de la economía venezolana.
La energía constituye otro de los ejes de las negociaciones. Durante una conferencia energética del G20 celebrada en Houston, funcionarios venezolanos avanzaron en acuerdos con empresas estadounidenses. Entre ellos figura un memorando de entendimiento entre la estatal PDVSA y Continental Resources para desarrollar un área ubicada en la Faja del Orinoco, una de las principales regiones productoras de petróleo del país.
El interés empresarial también se extiende al sector minero. Reuters informó que la firma estadounidense Heeney Capital suscribió un contrato relacionado con derechos de operación y exportación de una mina de oro venezolana. Paralelamente, existe un acuerdo preliminar en negociación con ExxonMobil que podría abrir la puerta al retorno de la compañía estadounidense a los campos petroleros venezolanos.
A la agenda venezolana se sumó este lunes un nuevo anuncio en el sector energético: Halliburton suscribió memorandos de entendimiento con la empresa brasileña Eneva y WESCA para explorar oportunidades de desarrollo de petróleo y gas en Venezuela. Los acuerdos se producen en un contexto de creciente interés empresarial por ampliar la producción y recuperar infraestructura energética después de años de baja inversión.
El componente político de la visita tendrá su momento central este martes, cuando Rodríguez tiene previsto reunirse con el presidente estadounidense Donald Trump al margen de la Asamblea General de la ONU. El encuentro será el primero entre ambos y se produce después de meses de negociaciones sobre la recuperación económica venezolana. En paralelo, la delegación mantiene contactos diplomáticos sobre transición política, derechos humanos y reconstrucción.