TEGUCIGALPA, HONDURAS. Una investigación desarrollada durante varias semanas por la División Anti Extorsión y Asociaciones Terroristas (DAET), en coordinación con la Fiscalía Especial Contra el Crimen Organizado (FESCCO), terminó con la judicialización de dos hombres señalados por las autoridades de formar parte de actividades criminales atribuidas a la Pandilla 18.
Los imputados fueron identificados como Armando Francisco Aceituno Chávez, alias “El Jaguar”, y José Edilberto Ramos Maldonado, alias “El Tripas”. Según la investigación presentada ante la autoridad judicial, ambos estarían relacionados con la coordinación y ejecución de cobros extorsivos, además de acciones violentas dirigidas contra víctimas de diferentes sectores.
La estructura investigada habría tenido entre sus objetivos a propietarios y trabajadores de gasolineras, autolotes, lubricentros, autolavados, yonkers, talleres mecánicos y puntos de transporte, de acuerdo con los indicios recopilados durante las diligencias. La Policía sostiene que las acciones buscaban generar intimidación para obligar a las víctimas a entregar dinero.
Para llegar a estas conclusiones, los equipos especializados realizaron labores de vigilancia, seguimiento y análisis de información, buscando reconstruir la dinámica mediante la cual se habrían producido las amenazas y los cobros. La DAET también trabajó en la individualización de los sospechosos y en la recopilación de elementos que permitieran establecer su posible conexión con los hechos investigados.
Durante el operativo fueron decomisados teléfonos celulares, dinero en efectivo que las autoridades relacionan con actividades extorsivas y un arma de fuego. Este último elemento será sometido a análisis pericial para determinar si existe correspondencia con otros hechos violentos registrados previamente, incluidos posibles atentados u homicidios.
El procedimiento judicial concluyó con una resolución que impuso a ambos imputados auto de formal procesamiento y la medida cautelar de detención judicial preventiva. De esta manera, “El Jaguar” y “El Tripas” fueron trasladados al Centro Penitenciario de Támara, mientras continúa el proceso penal y las autoridades desarrollan nuevas diligencias.
El caso se produce en medio de una ofensiva sostenida contra las estructuras dedicadas a la extorsión. En agosto, la DAET y FESCCO también lograron prisión preventiva contra alias “El Barbero”, señalado como coordinador de cobros extorsivos de la Pandilla 18 en el Valle de Amarateca, tras una investigación basada en inteligencia, vigilancia y seguimiento.
Las autoridades mantienen abiertas otras líneas de investigación para determinar si existen más víctimas y posibles integrantes de la organización relacionados con los hechos. La Policía Nacional ha reiterado que las denuncias son fundamentales para ampliar los expedientes y establecer responsabilidades, mientras que el Ministerio Público ha conseguido durante 2026 diversas condenas por extorsión contra integrantes de maras y pandillas, algunas de hasta 15 años de prisión.
El combate contra la extorsión continúa siendo una de las principales líneas operativas de la DAET. Solo en junio, la división reportó 29 capturas relacionadas con estructuras criminales, mientras que en otros operativos recientes fueron detenidos presuntos integrantes de la Pandilla 18 vinculados con extorsión y otros delitos.