Una disputa inédita dentro del Supremo Tribunal Federal de Brasil elevó este miércoles la tensión política del país, luego de que distintas decisiones de sus magistrados entraran en conflicto por el control de la Policía Federal y las investigaciones derivadas del escándalo del Banco Master. El presidente de la Corte, Edson Fachin, decidió intervenir para evitar que continúen las resoluciones contradictorias.
El enfrentamiento se intensificó después de que el magistrado André Mendonça ordenara el alejamiento del director general de la Policía Federal, Andrei Rodrigues, y del responsable de Inteligencia, Leandro Almada, mientras que el ministro Flávio Dino posteriormente dispuso su reintegración. Fachin suspendió ambas decisiones y mantuvo temporalmente a Rodrigues al frente de la institución, argumentando la necesidad de preservar el orden institucional.
En el centro de la controversia aparece también el Banco Master y su antiguo propietario, Daniel Vorcaro. Mensajes recuperados durante las investigaciones fueron relacionados con el ministro Alexandre de Moraes, situación que derivó en pedidos para determinar si corresponde abrir una investigación sobre el magistrado. Fachin convocó para el próximo 15 de septiembre una sesión extraordinaria del pleno del STF para abordar el conflicto.
La crisis alcanzó incluso al llamado inquérito de las fake news, cuya relatoría estuvo durante años en manos de Moraes. Fachin decidió retirarlo de esa función y asumir personalmente la conducción del expediente, además de establecer que cualquier nueva investigación relacionada con integrantes del Supremo deberá pasar previamente por la presidencia de la Corte. La medida busca impedir nuevos choques entre decisiones individuales de los magistrados.
El conflicto adquiere una dimensión política especialmente delicada porque Brasil se encuentra en la recta final hacia las elecciones generales del 4 de octubre, cuando los ciudadanos elegirán presidente, gobernadores, senadores y diputados. El Tribunal Superior Electoral confirma que más de 158 millones de electores están habilitados para participar en los comicios, por lo que cualquier disputa que afecte la confianza en las instituciones puede tener repercusiones importantes sobre el proceso electoral.
Con la sesión extraordinaria del 15 de septiembre como próximo punto de atención, el STF enfrenta el desafío de resolver sus diferencias internas sin profundizar el enfrentamiento entre poderes y sectores políticos. La crisis del Banco Master, las actuaciones de la Policía Federal y las decisiones sobre los propios magistrados han convertido al Supremo en uno de los principales focos de tensión política de Brasil, precisamente cuando el país se prepara para una elección nacional de enorme trascendencia.