La cooperación entre Estados Unidos y Ecuador entró este miércoles en una nueva etapa con el anuncio de mayores recursos y medios militares para combatir a las organizaciones dedicadas al narcotráfico. Durante su visita a Quito, el secretario de Estado Marco Rubio informó que la administración de Donald Trump solicitará al Congreso estadounidense 45 millones de dólares adicionales destinados a las operaciones de seguridad ecuatorianas.
El respaldo de Washington no se limitará al financiamiento. Rubio confirmó que Estados Unidos entregará a Ecuador un buque guardacostas de 110 pies y cinco embarcaciones interceptoras, que se sumarán a otras siete unidades proporcionadas durante este año para reforzar la vigilancia marítima y enfrentar el tráfico de drogas. El funcionario presentó estas medidas como parte de una estrategia de cooperación más amplia con el gobierno del presidente Daniel Noboa.
Uno de los anuncios de mayor impacto fue la designación de Los Tiguerones como organización terrorista extranjera por parte de Estados Unidos. El grupo ecuatoriano está vinculado al narcotráfico y a otras actividades ilícitas y alcanzó notoriedad internacional en enero de 2024, cuando hombres armados irrumpieron durante una transmisión en vivo de la cadena TC Televisión, en Guayaquil.
La nueva clasificación incrementa la presión sobre una estructura criminal que opera principalmente en Ecuador y que, según las autoridades estadounidenses, mantiene vínculos con redes internacionales del narcotráfico. Washington ya había adoptado medidas similares contra otras organizaciones criminales ecuatorianas, en una política que busca tratar a determinadas bandas transnacionales no solamente como grupos delictivos, sino como amenazas con capacidad terrorista.
Rubio también anunció sanciones contra siete exfuncionarios ecuatorianos acusados de soborno, mientras agregó otros 10 millones de dólares para iniciativas relacionadas con la minería ilegal, el reclutamiento de integrantes de pandillas y las operaciones financieras ilícitas. El paquete refleja el interés de Washington en atacar las fuentes económicas que permiten a las organizaciones criminales ampliar su poder.
La visita del jefe de la diplomacia estadounidense ocurre además en medio de una intensificación de las operaciones contra embarcaciones sospechosas de transportar drogas en aguas del Pacífico. Rubio defendió las acciones conjuntas con Ecuador y aseguró que el objetivo estadounidense son los narcotraficantes y no los pescadores. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos han cuestionado la campaña militar estadounidense contra embarcaciones vinculadas al narcotráfico por el número de personas fallecidas en estas operaciones.
Con estos anuncios, Ecuador se consolida como uno de los principales socios de Washington en la nueva estrategia estadounidense contra el crimen organizado en América Latina. La gira de Rubio por la región busca profundizar la cooperación con gobiernos considerados aliados por la administración Trump, mientras Quito apuesta por mayor apoyo internacional para enfrentar la violencia y el narcotráfico que han convertido al país en uno de los principales puntos de tránsito de cocaína hacia mercados internacionales.