Lo que debía ser una noche de celebración religiosa se transformó en una escena de emergencia y dolor en la comunidad de Santa María Canchesdá, municipio de Temascalcingo, Estado de México, luego de una explosión de pirotecnia registrada durante las festividades patronales en honor a Nuestra Señora de la Luz. El primer balance proporcionado por Protección Civil estatal confirmó diez personas fallecidas y 24 lesionadas.
El accidente ocurrió alrededor de las 21:00 horas del sábado 5 de septiembre, cuando habitantes y visitantes participaban en los actos previos a la fiesta patronal. De acuerdo con los reportes iniciales, el estallido estuvo relacionado con fuegos artificiales que se encontraban almacenados en un cuarto aledaño al templo de la comunidad.
La fuerza de la detonación provocó el desplome de la losa o techo de la estructura donde se encontraba almacenado el material pirotécnico. Personas que estaban en las inmediaciones quedaron atrapadas bajo los escombros, mientras pobladores y cuerpos de emergencia iniciaban las labores de auxilio y búsqueda.
Según el director de Protección Civil del Estado de México, Adrián Hernández Romero, ocho personas murieron en el lugar y otra falleció posteriormente en el Hospital General de Atlacomulco, donde había sido trasladada para recibir atención médica. El reporte inicial estableció además 24 personas heridas.
La magnitud del accidente provocó una movilización de equipos de emergencia, bomberos, elementos de seguridad y personal de Protección Civil, que trabajaron en la zona afectada para retirar los escombros y atender a los lesionados. Las víctimas fueron trasladadas a distintos centros médicos para recibir atención especializada.
Entre las personas afectadas habría niños, adultos y adultos mayores. La tragedia también alcanzó a integrantes de la comunidad religiosa: reportes posteriores señalaron que dos sacerdotes resultaron lesionados, aunque se encontraban fuera de peligro.
El saldo, sin embargo, comenzó a modificarse durante el domingo debido a la gravedad de algunos lesionados. Mientras los primeros informes hablaban de nueve muertos y 24 heridos, otros reportes publicados posteriormente elevaron las cifras hasta 10 fallecidos y 64 lesionados, e incluso algunos medios difundieron balances superiores. Por ello, la cifra debe considerarse en actualización hasta que las autoridades estatales emitan un corte definitivo.
La tragedia vuelve a poner bajo escrutinio los riesgos asociados con el almacenamiento y manejo de material pirotécnico durante celebraciones populares, particularmente cuando grandes concentraciones de personas se encuentran cerca de los lugares donde se resguardan los fuegos artificiales. Mientras continúan las labores de atención a los afectados, Santa María Canchesdá enfrenta una jornada marcada por el duelo y la conmoción tras una celebración que terminó de manera inesperada.