TEGUCIGALPA, Honduras, 15 de agosto de 2026.— La presencia policial se reforzó este sábado en varios sectores de la capital hondureña como parte de una estrategia de intervención territorial dirigida a prevenir nuevos hechos delictivos y responder a zonas identificadas con mayor incidencia criminal. Los operativos están encabezados por la División Anti Extorsión y Asociaciones Terroristas (DAET), en coordinación con otras unidades operativas de la Policía Nacional.
El despliegue concentra especial atención en las colonias 21 de Octubre, El Sitio y Estados Unidos, ubicadas en el corredor vial que comunica Tegucigalpa con el municipio de Valle de Ángeles. En estos puntos se desarrollan patrullajes, controles preventivos, registros de personas y vehículos y otras acciones destinadas a elevar la capacidad de respuesta policial frente a eventuales amenazas.
La subcomisionada Sulay Ponce, subdirectora de la DAET y responsable del operativo, explicó que la selección de los lugares intervenidos responde a un análisis previo de la criminalidad. Según la funcionaria, la Policía utiliza información sobre incidencia delictiva, evaluación de riesgos y georreferenciación de hechos para determinar dónde resulta necesario concentrar personal y recursos.
Ponce remarcó que la movilización de los agentes no obedece a una distribución aleatoria de efectivos, sino a una planificación basada en información operativa. El propósito, señaló, es fortalecer la vigilancia en aquellos sectores donde se han producido hechos delictivos y mantener una capacidad de reacción inmediata ante cualquier situación que amenace a la población.
Además del componente preventivo, las autoridades incorporaron labores de investigación e inteligencia al despliegue. Equipos especializados buscan identificar a personas que presuntamente puedan estar relacionadas con estructuras dedicadas a la extorsión, homicidios, distribución de drogas, desplazamiento forzado y otras actividades criminales, de acuerdo con la información proporcionada por la Policía.
La estrategia pretende que los controles en las calles también sirvan para alimentar nuevas investigaciones. Los datos obtenidos durante las intervenciones pueden ser contrastados con información policial y convertirse en líneas de investigación para establecer identidades, posibles vínculos, zonas de operación y mecanismos utilizados por grupos delictivos.
El enfoque coincide con una línea de trabajo que la DAET viene desarrollando junto con el Ministerio Público, particularmente con la Fiscalía Especial Contra el Crimen Organizado (FESCCO). En julio, ambas instituciones anunciaron la estructuración de un plan conjunto para combatir la extorsión, con énfasis en fortalecer los métodos especiales de investigación, la prueba técnica y la identificación de personas vinculadas con maras, pandillas y otras organizaciones dedicadas a este delito.
La presión contra las estructuras extorsivas también ha derivado en procesos judiciales recientes. El Ministerio Público reportó en junio varias condenas por extorsión en Tegucigalpa, incluidas penas de hasta 15 años de prisión, además de multas y otras sanciones, lo que evidencia que las operaciones policiales forman parte de una cadena que incluye investigación, judicialización y sentencia.
En otro caso reciente, la DAET y la FESCCO obtuvieron prisión preventiva contra una mujer identificada con el alias de “La Negra”, señalada por las autoridades como presunta integrante de una estructura que habría sometido a transportistas interurbanos al pago de múltiples extorsiones. El caso refleja el componente especializado que acompaña los despliegues territoriales contra este fenómeno criminal.
Para los residentes, comerciantes, conductores y usuarios del transporte público que transitan por las zonas intervenidas, el objetivo inmediato es incrementar la presencia uniformada y reducir las oportunidades para la comisión de delitos. La Policía sostiene que los patrullajes dinámicos y los controles permiten generar un efecto disuasivo, al tiempo que facilitan una respuesta más rápida ante posibles incidentes.
La experiencia de la DAET en otras zonas del país muestra que estas operaciones también han sido orientadas hacia el transporte público. En San Pedro Sula, por ejemplo, la Unidad de Seguridad del Transporte Urbano ha combinado controles de identidad, verificación de placas y consultas en sistemas policiales con patrullajes en rutas consideradas críticas, dentro de una estrategia contra la extorsión y otros delitos.
Las autoridades anunciaron que los operativos continuarán de manera preventiva, focalizada y estratégica en Tegucigalpa y otros sectores donde los análisis policiales determinen la existencia de riesgos. Con ello, la DAET busca mantener presión sobre las estructuras criminales, reforzar la seguridad territorial y mejorar la capacidad de prevención, investigación y reacción de la Policía Nacional, mientras los casos que puedan constituir delitos son remitidos a las autoridades competentes para el debido proceso.
