Un tribunal especializado de San Pedro Sula, Cortés, dictó este 13 de agosto una sentencia de 14 años de reclusión contra Selvin Javier Alvarado Erazo, conocido como “El Desertor”, luego de un juicio oral y público en el que el acusado aceptó los cargos formulados en su contra. La información fue confirmada por medios hondureños que dieron seguimiento al proceso judicial.
La condena fue posible mediante la figura de estricta conformidad, después de que el Ministerio Público y los investigadores policiales presentaran los elementos probatorios del expediente. El tribunal lo declaró responsable de asociación para delinquir, tráfico de drogas y porte ilegal de arma de fuego de uso prohibido, además de imponerle una multa económica.
De acuerdo con las investigaciones citadas en el proceso, Alvarado Erazo, de 31 años, llevaba aproximadamente una década vinculado a la estructura criminal y habría alcanzado la categoría de “Hommie”, además de desempeñarse como cabecilla de sector en la zona norte del país.
Las autoridades también lo responsabilizaban de coordinar actividades relacionadas con la extorsión y de supervisar la distribución de sustancias ilícitas en diferentes sectores de San Pedro Sula. Su supuesto papel dentro de la organización lo colocaba, según las investigaciones, entre los integrantes con funciones de mando de la estructura criminal en la ciudad.
La captura ocurrió el 2 de octubre de 2025, durante una operación policial desarrollada en la colonia Perpetuo Socorro. En el procedimiento, los agentes decomisaron un fusil AR-15, diez cartuchos, varias dosis de marihuana preparadas para su presunta comercialización y un teléfono celular que, según los investigadores, habría sido utilizado para coordinar actividades ilícitas.
El expediente judicial además registra antecedentes desde 2015, cuando Alvarado Erazo fue detenido por delitos relacionados con robo de vehículo y portación ilegal de armas. Este historial fue incorporado como parte de los antecedentes conocidos por las autoridades al momento de su proceso actual.
Tras su captura, “El Desertor” fue enviado al centro penitenciario de máxima seguridad conocido como “El Pozo”, donde permanecerá recluido para cumplir la condena impuesta. La sentencia establece que deberá cumplir la pena sin derecho a libertad condicional, de acuerdo con la información difundida sobre la resolución judicial.
Para las autoridades de seguridad, la sentencia representa la salida de circulación de un individuo al que atribuían responsabilidades dentro de una estructura criminal que mantiene presencia en diferentes sectores del Valle de Sula. La ofensiva contra las organizaciones dedicadas a actividades ilícitas continúa siendo una de las prioridades de los cuerpos policiales en la zona norte.
El caso también pone nuevamente bajo escrutinio el fenómeno de la extorsión y el tráfico de drogas en San Pedro Sula, dos actividades que, según las investigaciones policiales, han servido como fuentes de financiamiento para estructuras criminales. La identificación de mandos y operadores constituye una de las líneas de trabajo utilizadas por las autoridades para debilitar estas organizaciones.
La sentencia se suma a las acciones desarrolladas por las unidades especializadas de la Policía Nacional contra estructuras delictivas en el Valle de Sula. En este caso, la investigación permitió vincular al acusado con varios delitos y posteriormente llevarlo ante un tribunal especializado, donde terminó aceptando su responsabilidad mediante el procedimiento de estricta conformidad.
Con la condena de “El Desertor”, las autoridades consideran cerrado judicialmente uno de los procesos contra un señalado integrante de la Pandilla 18. El desafío ahora será mantener las investigaciones contra las estructuras que continúan operando en la zona norte y evitar que otros miembros ocupen los espacios dejados por quienes han sido capturados y condenados.
