Honduras dio este miércoles un paso considerado estratégico para la planificación nacional con el lanzamiento oficial del XVIII Censo Nacional de Población y VII de Vivienda, una jornada encabezada por el presidente de la República, Nasry Asfura, en las instalaciones del Campo de Parada Marte, en Tegucigalpa. El levantamiento estadístico marca el regreso de una medición de esta magnitud luego de 13 años, ya que el último censo nacional fue realizado en 2013.
Durante el acto inaugural, el mandatario destacó que el censo constituye una herramienta fundamental para conocer con mayor precisión la realidad demográfica, económica y social del país. Señaló que la recopilación de datos permitirá fortalecer la planificación del Estado y facilitar decisiones orientadas a responder a las necesidades reales de la población.
Asfura explicó que los resultados servirán para distribuir de manera más eficiente la inversión pública, identificando las zonas que requieren mayor atención en sectores prioritarios como salud, educación, infraestructura, vivienda, servicios básicos y desarrollo rural. Según expresó, disponer de información actualizada permitirá diseñar políticas públicas con un enfoque más preciso y basado en evidencia.
El jefe del Ejecutivo también resaltó que, por primera vez, el proceso censal incorporará herramientas tecnológicas como tabletas electrónicas, cartografía digital y sistemas de georreferenciación en tiempo real. Estas innovaciones buscan mejorar la calidad de los datos, reducir errores en la recolección de información y acelerar el procesamiento de los resultados.
Asimismo, el presidente hizo un llamado a la ciudadanía para colaborar con los equipos censales, permitiendo el ingreso de los encuestadores debidamente identificados y respondiendo con veracidad a los cuestionarios. Recordó que la información recopilada es confidencial y está protegida por la legislación hondureña, por lo que únicamente podrá utilizarse con fines estadísticos y no para propósitos tributarios, judiciales o migratorios.
Por su parte, el director ejecutivo del Instituto Nacional de Estadística (INE), Rony Pacheco, calificó el censo como una herramienta esencial para construir el futuro del país. Manifestó que cada dato obtenido representará las condiciones y necesidades de los hogares hondureños, convirtiéndose en un insumo indispensable para la formulación de programas gubernamentales y la asignación de recursos.
Desde la cooperación internacional, el representante del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en Honduras, Iván Castellanos, destacó que el éxito del proceso no dependerá únicamente de la recolección de información, sino de la capacidad de convertir esos datos en decisiones estratégicas que mejoren las condiciones de vida de la población. El UNFPA ha acompañado técnica y financieramente diversos procesos censales en América Latina para fortalecer la calidad de la información demográfica.

En la misma línea, el jefe de Operaciones y representante interino del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Honduras, Lorenzo Escondeur, valoró la incorporación de herramientas digitales durante el levantamiento censal. Indicó que la utilización de cartografía digital y dispositivos electrónicos permitirá contar con información más oportuna y confiable, fortaleciendo tanto la planificación pública como la toma de decisiones del sector privado.
Los censos nacionales constituyen una de las principales fuentes de información estadística para cualquier país. Sus resultados permiten actualizar indicadores sobre población, vivienda, educación, empleo, migración y condiciones socioeconómicas, además de servir como base para la elaboración de políticas públicas, la distribución de recursos y la ejecución de proyectos de desarrollo impulsados por el Estado y organismos internacionales.
Con el inicio del XVIII Censo Nacional de Población y VII de Vivienda, Honduras abre una nueva etapa en la actualización de sus estadísticas oficiales. Las autoridades reiteraron que la participación ciudadana será determinante para garantizar el éxito del proceso y obtener un retrato fiel de la realidad nacional que sirva como base para la planificación del desarrollo durante los próximos años.