La coalición regional Escudo de las Américas emitió este viernes un comunicado en el que denunció “continuos intentos de derrocar” al gobierno del presidente boliviano Rodrigo Paz, en medio de una creciente ola de protestas y bloqueos en el país andino.
Según el pronunciamiento, los países miembros de la alianza consideran que las acciones de calle impulsadas por sectores opositores buscan alterar el orden democrático y desconocer el resultado electoral que llevó a Paz al poder.
El bloque internacional sostuvo que las manifestaciones, especialmente los cortes de carreteras, han sido utilizados como mecanismos de presión política que afectan directamente el suministro de alimentos, medicinas y bienes esenciales a la población.
En ese sentido, la organización calificó los bloqueos como “cínicos esfuerzos” destinados a provocar una crisis social, acusando además a ciertos actores de financiar estas acciones con recursos ilícitos vinculados al narcotráfico.
El comunicado advierte que quienes estén detrás de estas operaciones deberán “rendir cuentas”, en una postura que endurece el discurso de la alianza frente a la situación interna boliviana.
Asimismo, el documento insiste en que la “anarquía no puede sustituir la voluntad popular”, en referencia al proceso electoral que llevó a Paz a la presidencia tras décadas de gobiernos anteriores, a los que el texto atribuye prácticas de corrupción.
La coalición también exhortó a los sectores inconformes a canalizar sus reclamos mediante el diálogo institucional, señalando que el gobierno boliviano mantiene apertura para atender demandas legítimas.
En ese contexto, el pronunciamiento apunta indirectamente a actores políticos vinculados al expresidente Evo Morales, a quienes acusa de instrumentalizar el descontento social para recuperar influencia política.
El Escudo de las Américas está integrado por países como Estados Unidos, Argentina, Chile, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay y Trinidad y Tobago, y fue impulsado inicialmente por el presidente estadounidense Donald Trump como una plataforma de cooperación en seguridad y lucha contra el narcotráfico.
Mientras tanto, en Bolivia, los bloqueos iniciados desde el 6 de mayo por organizaciones sociales y sindicales han generado una grave crisis humanitaria, con al menos diez fallecidos reportados por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Defensoría del Pueblo, en un contexto de enfrentamientos, escasez de insumos y creciente tensión política.
