Teherán/Manama.– El primer balance tras los ataques de este sábado revela un saldo devastador: al menos 200 muertos en Irán y daños significativos en 24 de sus 31 provincias, según informaron medios oficiales y la agencia Isna. La Media Luna Roja permanece en estado de alerta máxima ante la emergencia humanitaria.
El impacto en la población civil ha sido severo, con múltiples heridos y destrucción en infraestructura urbana, mientras equipos de rescate y servicios de emergencia trabajan para atender a los afectados y controlar incendios provocados por los ataques.
En respuesta, Irán lanzó misiles hacia varios países del Golfo Pérsico, incluyendo zonas estratégicas donde Estados Unidos mantiene bases militares, en represalia por los bombardeos estadounidenses e israelíes que afectaron territorio iraní.
Uno de los episodios más graves se registró en Manama, capital de Baréin, donde edificios residenciales fueron alcanzados por los proyectiles iraníes, según confirmó el Ministerio del Interior bareiní. La Defensa Civil activó operativos de rescate y lucha contra incendios.
Habitantes y periodistas de Emiratos Árabes Unidos, Catar y Baréin reportaron fuertes explosiones, lo que evidencia la extensión del conflicto y la tensión en varias capitales del Golfo.
Los misiles iraníes habrían apuntado a instalaciones militares estratégicas, buscando neutralizar la presencia extranjera en la región y demostrar la capacidad de respuesta de Teherán frente a los ataques previos.
La comunidad internacional mantiene una alerta máxima ante el riesgo de una escalada aún mayor que podría comprometer la estabilidad regional y la seguridad energética del Golfo Pérsico.
Las autoridades iraníes continúan evaluando el alcance de los daños, mientras la Media Luna Roja coordina asistencia humanitaria para atender a los afectados y contener la crisis.