El presidente de los Estados Unidos, Donald J. Trump, anunció este viernes que tiene la intención de visitar Venezuela “muy pronto”, aunque aún no se ha establecido una fecha concreta. El anuncio fue hecho frente a la prensa en la Casa Blanca, antes de abordar un helicóptero oficial, en medio de una intensa agenda internacional.
La declaración se produce poco más de un mes después de que fuerzas especiales de Estados Unidos llevaran a cabo una operación militar en Caracas que culminó con la captura del anteriormente inamovible Nicolás Maduro y su traslado fuera del país. El operativo, catalogado por Trump como un éxito estratégico, ha reconfigurado el tablero geopolítico en América Latina y ha generado tanto críticas como apoyos a nivel internacional.
La posible visita presidencial se enmarca en un esfuerzo estadounidense por fortalecer relaciones con el nuevo liderazgo interino y ampliar la cooperación en sectores clave como el energético y el humanitario. Recientemente, autoridades de Estados Unidos enviaron suministros médicos a Venezuela como parte de una iniciativa para estabilizar los servicios de salud tras años de crisis.
Además, altos funcionarios estadounidenses ya trabajan en conversaciones sobre un aumento significativo de la producción petrolera venezolana, con la participación de empresas energéticas norteamericanas, lo que podría convertir al país sudamericano en un eje de provisión energética renovado.
El anuncio ha reavivado la atención internacional sobre la estrategia de Washington hacia Caracas y plantea preguntas sobre la postura de Bruselas, Moscú y Pekín en este nuevo escenario, así como sobre la respuesta de los aliados regionales ante el creciente protagonismo estadounidense.