El presidente de Colombia, Gustavo Petro, denunció públicamente la existencia de un supuesto plan para atentar contra su vida, lo que habría impedido su llegada el lunes al departamento de Córdoba, en la región Caribe. Según explicó, recibió advertencias de un posible ataque armado contra el helicóptero en el que se trasladaba junto a sus hijos.
Durante un consejo de ministros realizado en Montería —capital cordobesa— y centrado en la atención a las graves inundaciones que afectan el noroeste del país, el jefe de Estado relató los momentos de tensión vividos en las últimas horas. “Vengo de dos días huyendo de que me maten”, expresó ante funcionarios y medios de comunicación.
El mandatario indicó que la noche anterior no pudo aterrizar en la ciudad como estaba previsto, ya que, tras dos horas de vuelo, no existían garantías de seguridad para descender en el punto programado. La tripulación decidió entonces dirigir la aeronave hacia mar abierto mientras se evaluaba la situación.
Petro detalló que recibió información de inteligencia que advertía sobre un posible ataque con disparos contra el helicóptero presidencial. Ante el riesgo, optó por modificar la ruta y sobrevolar el Caribe durante aproximadamente cuatro horas antes de aterrizar en un sitio alterno.
“Tomé la decisión de ir mar adentro y finalmente llegué, aunque no donde debía llegar”, manifestó el gobernante, subrayando que actuó paraķ proteger su vida y la de sus hijos.
Hasta el momento, las autoridades no han ofrecido detalles adicionales sobre el presunto plan ni sobre los responsables, mientras se mantiene el refuerzo de medidas de seguridad en torno al presidente.