CÓRCEGA, FRANCIA. Calles convertidas en corrientes de agua y lodo, vehículos arrastrados por las crecidas y comunidades afectadas por inundaciones forman parte del panorama que dejaron las intensas lluvias registradas el martes 20 de octubre en la isla francesa de Córcega. El temporal golpeó especialmente la zona oriental, donde las precipitaciones alcanzaron niveles excepcionales y obligaron a activar medidas de emergencia.
La magnitud del fenómeno quedó reflejada en los registros de Solenzara, en el departamento de Alta Córcega. Según Météo-France, en esa localidad se acumularon 640,5 milímetros de lluvia durante el episodio, incluidos 538,5 milímetros en apenas seis horas, una intensidad sin precedentes en los registros de Francia continental y Córcega para ese intervalo.
La emergencia también tuvo consecuencias humanas. Un hombre de aproximadamente 65 años murió después de que la corriente arrastrara su vehículo todoterreno en las inmediaciones de Ghisonaccia, mientras otro ocupante logró salir del automóvil. El cuerpo de la víctima fue localizado posteriormente, según los reportes difundidos por medios locales franceses.
Ante el peligro de nuevas crecidas, las autoridades meteorológicas habían elevado el nivel de alerta por lluvias e inundaciones en Alta Córcega al máximo nivel durante la jornada del martes. Las condiciones obligaron a extremar las precauciones, mientras los servicios de emergencia atendían los efectos de las precipitaciones y se evaluaban los daños en las zonas más afectadas.
Las inundaciones también afectaron la infraestructura vial. La carretera departamental RD268 fue cerrada entre Bavella y Ponte-Grosso debido a la acumulación de agua, los deslizamientos de lodo y los desprendimientos de tierra, condiciones que representaban un riesgo para los conductores.
Los daños alcanzaron igualmente el suministro eléctrico y las actividades productivas. Un balance publicado el miércoles por el medio regional Corse Net Infos indicó que alrededor de 2.500 hogares permanecían sin electricidad y que varias carreteras continuaban cerradas. En las explotaciones agrícolas, los productores reportaron campos inundados, cercas dañadas y pérdidas de forraje y sistemas de riego.
Aunque las lluvias comenzaron a perder intensidad, la situación meteorológica continuó siendo motivo de preocupación. Para este miércoles, los servicios meteorológicos mantenían avisos por fuertes vientos en la isla, con ráfagas que podrían alcanzar los 120 kilómetros por hora en algunos sectores y hasta 150 kilómetros por hora en el cabo de Córcega.
El temporal también castigó otras zonas del sureste de Francia, donde se reportaron inundaciones y otra víctima mortal en el departamento de Bouches-du-Rhône. Las autoridades y los servicios de emergencia continuaban evaluando las consecuencias de este episodio meteorológico, mientras se instaba a la población a evitar las áreas inundadas, respetar los cierres viales y mantenerse atenta a las alertas oficiales.