Tegucigalpa, Honduras. — 28 de septiembre de 2026. Ante el déficit de precipitaciones que afecta a distintas regiones del país, el Gobierno de Honduras puso en marcha un programa de estimulación de lluvias que contempla intervenir hasta 2.3 millones de hectáreas, con especial atención a territorios agrícolas y ganaderos donde la disponibilidad de agua es determinante para la producción. La SAG confirmó que el primer vuelo se realizó el pasado fin de semana sobre sectores del Corredor Seco.
La cobertura inicial estará concentrada en aproximadamente 1.8 millones de hectáreas, principalmente dentro del Corredor Seco, mientras otras 500 mil hectáreas corresponden a un segundo polígono ubicado en la zona norte, incluyendo áreas de Yoro. La planificación puede modificarse de acuerdo con el comportamiento meteorológico y la disponibilidad de nubes con características apropiadas para la intervención.
El procedimiento no consiste en crear nubes artificialmente, sino en intervenir formaciones nubosas que ya existen y presentan condiciones favorables. Para ello se emplea yoduro de plata, dispersado desde una aeronave especialmente adaptada. La SAG y especialistas del CENAOS mantienen el monitoreo de temperatura, humedad y características de las nubes antes de autorizar cada operación.
El primer ejercicio operacional ocurrió el sábado y cubrió sectores vinculados con las cuencas que abastecen la represa José Cecilio del Valle y el río Nacaome, además de áreas de Maraita, Liure, Texiguat, Reitoca y Alubarén. Según la SAG, durante el vuelo fueron utilizados 100 litros de yoduro de plata y posteriormente técnicos de CENAOS y de la empresa Startup Renaissance comenzaron a analizar los registros meteorológicos y pluviométricos para evaluar los resultados.
El proyecto también incorpora al sector privado como parte del financiamiento. De acuerdo con la información proporcionada por las autoridades, productores de los sectores azucarero y de vegetales ubicados en las zonas de influencia participan con aportes que oscilan entre el 3 % y el 20 % de la inversión, dependiendo de su participación en el programa. La iniciativa surgió inicialmente desde el sector privado y posteriormente fue incorporada como una acción complementaria de respuesta frente a la sequía.
Entre los objetivos estratégicos también figura la protección de las fuentes que alimentan los principales sistemas de almacenamiento de agua. Las autoridades han planteado intervenir cuencas y zonas de captación, en lugar de realizar directamente el procedimiento sobre los embalses, e incorporaron al plan el área de influencia de la represa Francisco Morazán, conocida como El Cajón.
El programa contempla aproximadamente 20 vuelos durante un período de dos a tres meses, aunque ninguna operación está programada de manera automática: dependerá de que existan condiciones atmosféricas adecuadas. La SAG informó inicialmente de una inversión aproximada de 600 mil dólares, mientras que la información proporcionada para esta nueva fase del proyecto sitúa la inversión alrededor de 750 mil dólares, por lo que la cifra final debe entenderse dentro de las distintas etapas y actualizaciones presupuestarias del programa.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) señala que la modificación artificial del tiempo se utiliza en más de 50 países, pero advierte que los resultados de la siembra de nubes dependen de las características naturales de cada formación nubosa y que demostrar con suficiente certeza cuánto de la precipitación puede atribuirse al procedimiento sigue siendo un desafío científico. La OMM tampoco considera posible crear sistemas nubosos capaces de producir lluvia desde cero mediante estas técnicas. En Honduras, las autoridades esperan que el programa contribuya a mejorar la disponibilidad de agua para la producción agrícola y ganadera, mientras los resultados serán evaluados conforme avancen las operaciones.