El Gobierno de Honduras, a través de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), ejecutó el primer vuelo del programa de estimulación de nubes sobre sectores del Corredor Seco, en una operación que, según la propia Secretaría, cumplió el objetivo establecido y favoreció la generación de precipitaciones adicionales en las zonas intervenidas. La aeronave despegó aproximadamente a las 5:10 de la tarde del sábado 26 de septiembre desde el aeropuerto Toncontín, en Tegucigalpa, como parte de la respuesta gubernamental ante el déficit de lluvias y la reducción de las reservas de agua.
El operativo tuvo una duración estimada de entre 30 y 45 minutos y utilizó unos 100 litros de yoduro de plata, dispersados desde una aeronave King Air adaptada para este tipo de procedimiento. De acuerdo con la SAG, el recorrido incluyó sectores vinculados con las cuencas que abastecen la represa José Cecilio del Valle y el río Nacaome, en Choluteca, además de áreas de Maraita, Liure, Texiguat, Reitoca y Alubarén, entre otros puntos del Corredor Seco.
La operación no consiste en crear lluvia desde un cielo despejado. La estimulación de nubes requiere formaciones que ya contengan humedad y que presenten determinadas condiciones de temperatura, estructura y desarrollo. El yoduro de plata es dispersado dentro de esas nubes para favorecer procesos de formación de cristales de hielo y precipitación. Por ello, los siguientes vuelos dependerán de la vigilancia meteorológica de la SAG y de CENAOS, que deberán determinar cuándo existen condiciones apropiadas para intervenir.
El programa tendrá una escala considerable: las autoridades prevén realizar alrededor de 20 vuelos durante los próximos dos o tres meses, con una cobertura estimada de entre 1.8 y 2.3 millones de hectáreas. La prioridad se concentra en el Corredor Seco, aunque el plan también contempla sectores relacionados con cuencas estratégicas y fuentes de abastecimiento. La ubicación y frecuencia de cada operación no será fija, debido a que dependerá de la presencia de nubes aptas y de las condiciones atmosféricas registradas en tiempo real.
Ahora comienza una etapa fundamental: medir cuánto efecto tuvo realmente el primer vuelo. La SAG informó que especialistas de Startup Renaissance y del Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos analizan los registros posteriores a la operación para establecer la cantidad de precipitación registrada y evaluar qué proporción puede asociarse técnicamente con la intervención. Por tanto, aunque el Gobierno califica el primer vuelo como exitoso y reporta generación de lluvia, la magnitud del efecto sobre las precipitaciones y, posteriormente, sobre las reservas de agua deberá establecerse mediante el seguimiento técnico del programa.
La iniciativa se desarrolla en un contexto de déficit de lluvias y afectaciones a la producción agrícola y ganadera, por lo que la estimulación de nubes forma parte de un conjunto más amplio de medidas para enfrentar la situación. La SAG también ha informado sobre acciones relacionadas con abastecimiento de granos, apoyo al sector productivo y construcción de reservas de agua. Al mismo tiempo, las autoridades y medios de verificación han advertido sobre información falsa difundida en redes sociales, incluido un video generado con inteligencia artificial que fue presentado como una operación de “bombardeo” de nubes en Honduras, cuando todavía no había comenzado el programa.