Offline
Publicidad
AHDIPPE participa en la 67.ª convención latinoamericana de empresarios de combustibles
Representantes de AHDIPPE participan en la 67.ª Convención de la Comisión Latinoamericana de Empresarios de Combustibles (CLAEC), que reúne en San Salvador a dirigentes del sector de más de una decena de países. La rentabilidad de las estaciones, los trámites, la sostenibilidad, el talento humano y la volatilidad internacional del petróleo figuran entre los principales asuntos del encuentro.
Por EL REPORTERO HONDURAS
Publicado en 04/09/2026 14:58
Honduras

El futuro del negocio de las estaciones de servicio y los desafíos que enfrenta la distribución de combustibles en América Latina se encuentran esta semana en la mesa de discusión empresarial regional. La Asociación Hondureña de Distribuidores de Productos del Petróleo (AHDIPPE) participa en la 67.ª Convención de la Comisión Latinoamericana de Empresarios de Combustibles, celebrada del 2 al 4 de septiembre en San Salvador, El Salvador.

Honduras está representada en esta cita por el presidente de AHDIPPE, Oscar Rubio, y el secretario de la organización, Luis Avelar, quienes intercambian con empresarios y dirigentes de otros mercados latinoamericanos información sobre la situación de las estaciones de servicio independientes, sus resultados, dificultades operativas y perspectivas de crecimiento.

La agenda de la convención coloca el foco en tres áreas consideradas determinantes para la supervivencia y competitividad del sector: permisos y trámites operativos, rentabilidad y sostenibilidad de las estaciones, y gestión del talento humano y las operaciones. La propia CLAEC identifica estos temas como los ejes centrales de su edición número 67.

El encuentro adquiere especial importancia para Honduras debido a que el mercado nacional viene enfrentando fuertes variaciones en los precios de los derivados del petróleo. AHDIPPE ha señalado durante 2026 que factores internacionales y tensiones geopolíticas están detrás de varios de los incrementos registrados, con repercusiones sobre consumidores, transporte y actividades productivas.

La presión internacional volvió a evidenciarse esta semana. El petróleo WTI cerró el 2 de septiembre alrededor de 91 dólares por barril, su nivel más alto desde junio, impulsado por la reanudación de la ofensiva en Oriente Medio. Para los empresarios de combustibles, este tipo de movimientos representa un desafío porque los cambios en los mercados internacionales terminan repercutiendo en las estructuras de costos y en los precios al consumidor.

En Honduras, la estructura vigente desde el 31 de agosto muestra precios máximos de venta que rondan los L140 por galón de diésel en algunos municipios, mientras la gasolina superior también supera los L130 en distintas zonas del país. Estas variaciones ayudan a explicar por qué la evolución del mercado internacional constituye uno de los factores que más atención recibe entre los distribuidores nacionales.

Sin embargo, el problema del sector no se limita al precio del petróleo. La agenda regional también refleja preocupaciones relacionadas con la burocracia, los costos de operación, la competencia y la necesidad de diversificar las fuentes de ingresos. En la anterior convención de CLAEC, realizada en Honduras, los participantes ya habían advertido sobre la transformación del modelo tradicional de las estaciones y la necesidad de adaptarse a nuevas tecnologías, patrones de consumo y alternativas energéticas.

La experiencia de otros países demuestra que las dificultades son compartidas, aunque las soluciones dependen de cada mercado. Durante la actual convención, empresarios latinoamericanos han planteado la necesidad de reducir trámites, digitalizar procesos y generar condiciones que faciliten nuevas inversiones, mientras Colombia llevó al debate regional preocupaciones relacionadas con regulación, costos, competencia y sostenibilidad de las estaciones.

En México, por ejemplo, el Gobierno informó en julio que 8,481 estaciones, equivalentes al 83 % del sector, se habían incorporado a un acuerdo voluntario para mantener determinado precio del diésel. El caso refleja cómo distintos gobiernos y empresarios están buscando mecanismos para enfrentar las presiones sobre los consumidores sin desconocer la realidad económica de quienes operan las estaciones.

La transformación tecnológica también está modificando el negocio. En anteriores encuentros de CLAEC se han discutido la digitalización y sistematización de las estaciones, las nuevas oportunidades comerciales, la electromovilidad y la diversificación de servicios. La evolución del transporte regional obliga a los empresarios a pensar en estaciones que no dependan exclusivamente de la venta tradicional de combustibles.

Para Honduras, la participación de AHDIPPE representa además una oportunidad para contrastar las condiciones nacionales con las experiencias de Argentina, Uruguay, Brasil, Perú, Ecuador, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, México y República Dominicana, cuyos representantes participan en la reunión regional. El intercambio permite identificar problemas comunes y estudiar soluciones que puedan adaptarse al mercado hondureño.

La 67.ª convención concluirá este viernes en San Salvador, pero el desafío para los empresarios del combustible continuará mucho después del encuentro: mantener estaciones rentables y sostenibles en un escenario marcado por precios internacionales volátiles, mayores exigencias regulatorias, transformación tecnológica y cambios en los hábitos de consumo. Para AHDIPPE, llevar la realidad hondureña a esta mesa regional significa también buscar herramientas que permitan al sector enfrentar con mayor capacidad los próximos años.

Comentarios
¡Comentario enviado exitosamente!

Más noticias

Chat Online