Una llamada al 911 a las 4:30 de la tarde puso en marcha una de las mayores movilizaciones policiales registradas este miércoles en el centro de Minneapolis. El reporte advertía sobre una persona baleada dentro de un edificio residencial ubicado cerca del Centro de Convenciones, en la zona de 15 East Grant Street.
La respuesta fue inmediata. Apenas unos tres minutos después de recibir la alerta, los agentes entraron al inmueble y localizaron a varias víctimas. Al avanzar por el edificio, los policías escucharon nuevos disparos y se dirigieron hacia un nivel superior, donde se desarrolló la parte más peligrosa del operativo.
El resultado fue fatal: dos personas civiles perdieron la vida y el presunto atacante también murió. Una de las víctimas falleció dentro del edificio, mientras la segunda sucumbió posteriormente en el Hennepin County Medical Center, hospital al que también fueron trasladados los agentes lesionados.
Tres integrantes del Departamento de Policía de Minneapolis resultaron heridos durante la intervención. Dos de ellos recibieron impactos de bala y, según la información disponible, se encontraban estables después de recibir atención médica. Las autoridades todavía no han divulgado todos los detalles sobre las circunstancias en que resultaron lesionados.
En las calles cercanas, la escena adquirió rápidamente dimensiones extraordinarias. Vehículos policiales, unidades blindadas, ambulancias y numerosos agentes rodearon el sector, mientras imágenes difundidas por estaciones de televisión mostraban a policías apuntando sus armas hacia los niveles superiores del edificio.
Ante el riesgo para residentes y transeúntes, la Policía de Minneapolis pidió evitar el área comprendida alrededor del inmueble y sectores próximos a Loring Park. El objetivo era mantener despejadas las vías para ambulancias y unidades de emergencia mientras continuaban las labores de seguridad e investigación.
Desde el Gobierno estatal, el gobernador Tim Walz manifestó su solidaridad con las víctimas y destacó la labor de los equipos de emergencia. Al mismo tiempo, el FBI confirmó que estaba siguiendo el caso y que había enviado personal y recursos para respaldar a las autoridades locales.
La tragedia llega en un momento especialmente sensible para Minneapolis. Hace un año, el ataque contra la Iglesia Católica de la Anunciación, durante una misa en la que participaban estudiantes, provocó la muerte de Harper Moyski, de 10 años, y Fletcher Merkel, de 8, además de heridas por arma de fuego a otros menores y adultos.
Con la escena bajo control, la investigación entra ahora en una etapa crucial para establecer qué provocó la balacera, qué relación tenía el sospechoso con el inmueble y cómo se desencadenó el intercambio de disparos. Por el momento, las autoridades mantienen abierta la pesquisa y no han establecido públicamente un móvil definitivo.