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Diésel rompe la barrera de los L143 en Honduras y vuelve a golpear el bolsillo desde este lunes
La nueva estructura de precios de los combustibles entra en vigor este lunes 31 de agosto de 2026 con una combinación de rebajas en las gasolinas y el queroseno, pero un fuerte incremento en el diésel. El ajuste llega cuando la inflación interanual permanece en 5.58 %, la canasta básica acumula importantes aumentos y varios alimentos esenciales siguen encareciéndose.
Por EL REPORTERO HONDURAS
Publicado en 30/08/2026 17:32 • Actualizado 30/08/2026 17:34
Economía

A partir de las 06:00 de la mañana de este lunes 31 de agosto, los hondureños enfrentarán una nueva estructura de precios para los combustibles. El cambio tendrá un comportamiento desigual: mientras la gasolina superior, regular y el queroseno registrarán pequeñas rebajas, el diésel subirá casi dos lempiras por galón, manteniendo la presión sobre el transporte, la producción y los precios de numerosos bienes.

En Tegucigalpa, el galón de gasolina superior quedará en L137.91, después de una reducción de L0.71; la regular pasará a L128.31, con una rebaja de L0.29; y el queroseno se ubicará en L124.06, L0.32 menos. En contraste, el diésel alcanzará L143.23, tras un incremento de L1.95. El GLP doméstico permanecerá congelado en L249.62 por galón, mientras el GLP vehicular subirá tres centavos, hasta L48.46.

La situación es similar en San Pedro Sula, aunque con precios inferiores a los de la capital. La gasolina superior costará L133.88 por galón, la regular L124.28 y el queroseno L120.00, todos con pequeñas disminuciones. El diésel, sin embargo, aumentará L1.86 y llegará a L139.23, mientras el GLP doméstico continuará en L228.47 y el vehicular avanzará tres centavos, hasta L44.93.

El dato que más preocupa a los sectores productivos es precisamente el comportamiento del diésel, debido a que este carburante tiene una relación directa con el transporte pesado, autobuses, maquinaria agrícola, construcción, distribución de mercancías y generación de algunos costos operativos. Por eso, aunque el consumidor que utiliza gasolina podría recibir un alivio marginal esta semana, el incremento del diésel puede trasladarse gradualmente a otros precios.

La presión llega en un momento especialmente delicado para las familias. El Banco Central de Honduras reportó que la inflación interanual alcanzó 5.58 % en julio, por encima del rango de tolerancia establecido alrededor de la meta de 4 %, aunque mostró una reducción frente al 5.83 % registrado en junio. La inflación acumulada hasta julio fue de 3.96 %.

El problema para los hogares no se limita al indicador general de inflación. En los mercados se observan aumentos concretos que afectan directamente la alimentación. Este domingo, por ejemplo, se reportó que el cartón de huevos llegó a L114 en la Feria del Agricultor de Tegucigalpa, frente a precios de entre L100 y L104 una semana antes; la cebolla roja también subió de L25 a L35 la libra.

La situación también está golpeando a los negocios que preparan y comercializan alimentos. Comerciantes de San Pedro Sula han advertido que el incremento de verduras, huevos, carnes y frutas los obliga a escoger entre absorber los costos y reducir sus ganancias o trasladar parte del aumento al consumidor, una decisión que puede terminar encareciendo todavía más las comidas preparadas y reduciendo el consumo.

Otro indicador revela la magnitud del deterioro del poder adquisitivo. Datos divulgados en julio señalaron que una estimación de la canasta básica pasó de alrededor de L14,500 en diciembre de 2025 a cerca de L16,000 en julio de 2026, un aumento aproximado de L1,500 en siete meses. La cifra utilizada por distintas organizaciones puede variar según la metodología y los productos incluidos, pero coincide con la percepción de que el costo de sostener un hogar continúa aumentando.

Con este escenario, el impacto de los combustibles debe analizarse más allá de cuánto paga directamente el conductor al llenar el tanque. Un incremento del diésel eleva los costos de trasladar alimentos desde las zonas productoras hacia los mercados, movilizar mercancías entre ciudades y operar vehículos de carga y pasajeros. Si los transportistas y comerciantes trasladan esos costos, el efecto puede terminar apareciendo en alimentos, servicios y productos de consumo cotidiano.

El golpe puede ser todavía más fuerte para los hogares de menores ingresos, porque destinan una proporción mayor de sus recursos a alimentación y transporte. Una familia que ya enfrenta aumentos en huevos, verduras, carnes y otros productos dispone de menos margen para absorber nuevas variaciones. En términos económicos, esto significa una reducción del poder adquisitivo real: aunque el salario nominal no cambie, con la misma cantidad de lempiras se pueden comprar menos bienes y servicios.

El Gobierno mantiene el subsidio al GLP doméstico, lo que evita que el cilindro destinado al consumo de los hogares siga directamente las variaciones del mercado internacional en la misma proporción. Además, en esta nueva estructura el diésel recibe un apoyo económico temporal equivalente al incremento anunciado, según el desglose publicado de la estructura de precios. La política de subsidios busca amortiguar el golpe, aunque implica un costo fiscal y no elimina necesariamente los efectos indirectos que los combustibles tienen sobre toda la cadena económica.

El panorama que comienza este lunes, por tanto, presenta una paradoja para el consumidor: hay rebajas en tres combustibles, pero el carburante con mayor incidencia sobre la logística y el transporte vuelve a subir. En una economía donde la inflación interanual todavía supera el rango de tolerancia y donde los alimentos esenciales muestran nuevos incrementos, el desafío será evitar que el aumento del diésel termine convirtiéndose en otra fuente de presión sobre el costo de vida. Para millones de hondureños, la pregunta ya no es únicamente cuánto cuesta llenar el tanque, sino cuánto terminarán pagando por llevar esa misma mercancía desde el campo, el puerto o el centro de distribución hasta su mesa.

Precios desde el lunes 31 de agosto de 2026

Combustible Tegucigalpa  San Pedro Sula Variación
Gasolina superior  L137.91  L133.88   Baja
Gasolina regular  L128.31  L124.28   Baja
Diésel  L143.23  L139.23   Sube
Queroseno  L124.06  L120.00   Baja
GLP doméstico  L249.62  L228.47   Se mantiene
GLP vehicular  L48.46  L44.93   Sube

 

Precios por galón. Vigentes desde las 06:00 a. m. del lunes 31 de agosto.

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