La guerra entre Rusia y Ucrania podría entrar en una nueva fase de internacionalización si se concreta el despliegue de decenas de miles de militares norcoreanos anunciado por el presidente ucraniano Volodímir Zelenski. El mandatario afirmó el sábado 8 de agosto que entre 30,000 y 50,000 efectivos de Corea del Norte serían enviados a territorio ruso, aunque no explicó qué fuentes sustentan esa estimación.
La cifra representa un incremento considerable respecto de la información divulgada por Zelenski apenas unas semanas antes. El 25 de julio, el presidente ucraniano había señalado que Moscú se preparaba para recibir alrededor de 30,000 soldados norcoreanos adicionales y que Rusia estaba acondicionando instalaciones en la región de Vorónezh para recibirlos.
El antecedente más importante se encuentra en 2024, cuando Pyongyang envió aproximadamente 14,000 soldados a la región rusa de Kursk. Esas fuerzas participaron en la respuesta de Moscú a la incursión ucraniana en territorio ruso y, posteriormente, Rusia y Corea del Norte reconocieron la participación de militares norcoreanos en los combates. Una evaluación reciente de la inteligencia ucraniana sitúa en unos 9,500 los efectivos norcoreanos que todavía permanecerían en Kursk, aunque sin participación directa actual en operaciones contra Ucrania.
La relación militar entre Putin y Kim Jong-un está respaldada además por un acuerdo formal. Ambos dirigentes firmaron en junio de 2024 un Tratado de Asociación Estratégica Integral que contempla asistencia mutua en caso de una agresión externa contra cualquiera de los dos países. Moscú posteriormente utilizó este marco para justificar la presencia de tropas norcoreanas en Rusia.
Para Kiev, el problema no se limita al número de soldados. Zelenski también aseguró que Ucrania ha encontrado misiles norcoreanos empleados en su territorio y advirtió que Pyongyang está aprovechando el conflicto para adquirir experiencia real de combate y obtener conocimientos y tecnología militar de Rusia. Según evaluaciones ucranianas e independientes citadas por Reuters, Corea del Norte ha proporcionado a Moscú millones de proyectiles de artillería y mortero, además de misiles balísticos y otros sistemas de armas.
La preocupación aumentó esta semana con la información sobre una unidad norcoreana de misiles que habría comenzado a desplegarse en la región rusa de Vorónezh. De acuerdo con la inteligencia militar ucraniana, el contingente tendría alrededor de 90 integrantes y podría operar con hasta seis lanzadores y 120 misiles balísticos. Reuters señaló que unas 40 unidades ya habrían sido entregadas a Rusia.
El fortalecimiento de esa capacidad misilística adquiere especial relevancia porque las defensas aéreas constituyen una de las principales vulnerabilidades de Ucrania. Los misiles balísticos son particularmente difíciles de interceptar y Kiev enfrenta limitaciones en la disponibilidad de sistemas avanzados capaces de detenerlos, una situación que podría agravarse si Moscú incrementa el empleo de armamento norcoreano.
Ante este escenario, Zelenski dirigió parte de su mensaje hacia Corea del Sur. El mandatario ucraniano pidió a Seúl aumentar su cooperación con Kiev, particularmente mediante sistemas de defensa aérea, y manifestó además la disposición de Ucrania para avanzar en acuerdos relacionados con drones y otras áreas de cooperación tecnológica y militar. Según Zelenski, diplomáticos ucranianos ya mantienen contactos con las autoridades surcoreanas.
La situación coloca a Corea del Sur ante un dilema estratégico cada vez más complejo. Seúl observa con preocupación que Rusia y Corea del Norte estén profundizando una cooperación militar que podría beneficiar a Pyongyang con experiencia operacional y eventualmente con capacidades tecnológicas, mientras que Moscú obtiene recursos humanos y armamento para sostener su esfuerzo bélico. Analistas ya habían advertido que la alianza ruso-norcoreana podría tener repercusiones más allá del escenario europeo y alterar el equilibrio de seguridad en Asia oriental.
Aunque la nueva estimación de entre 30,000 y 50,000 militares no ha sido verificada de manera independiente, su anuncio refleja la creciente dimensión internacional de la guerra. Corea del Norte ya ha demostrado que está dispuesta a proporcionar tropas y grandes cantidades de municiones a Rusia, mientras Moscú y Pyongyang estrechan su alianza estratégica. Si el nuevo despliegue se concreta en la magnitud señalada por Zelenski, el conflicto podría experimentar una importante ampliación de la participación militar extranjera y elevar todavía más la presión sobre las defensas ucranianas.
