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EE. UU. y Arabia Saudita lanzan ataques contra milicias aliadas de Irán tras ofensiva con misiles y drones en Medio Oriente
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) afirmó que interceptó un ataque sorpresa con misiles balísticos lanzado desde Irán contra tropas estadounidenses en Medio Oriente y anunció, junto a las Fuerzas Armadas saudíes, ataques de precisión contra instalaciones de grupos armados vinculados a Teherán en Irak. Washington acusa al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de dirigir una serie de ataques contra sus fuerzas y la infraestructura energética de Arabia Saudita.
Por Administrador
Publicado en 28/07/2026 19:50
Mundo

Estados Unidos aseguró este martes haber frustrado un ataque sorpresa ejecutado por Irán con múltiples misiles balísticos contra posiciones militares estadounidenses desplegadas en Medio Oriente, en un nuevo episodio de tensión entre Washington y Teherán. El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que los proyectiles fueron lanzados por fuerzas del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), pero fueron interceptados antes de alcanzar sus objetivos.

Según el reporte oficial estadounidense, el lanzamiento ocurrió alrededor de las 5:45 de la tarde, hora del este de Estados Unidos, cuando unidades del CGRI dispararon varios misiles balísticos desde territorio iraní en dirección a fuerzas norteamericanas ubicadas en la región. CENTCOM aseguró que “todos los misiles iraníes fueron interceptados con éxito” y que sus tropas permanecen en estado de máxima vigilancia.

La ofensiva reportada por Washington se produjo en un momento particularmente delicado, debido a que el presidente Donald Trump había señalado previamente que Estados Unidos e Irán mantenían conversaciones diplomáticas. La acción militar iraní, según funcionarios estadounidenses, representó un intento de ataque mientras existían señales de una posible negociación.

Como respuesta, el Comando Central estadounidense y las Fuerzas Armadas de Arabia Saudita ejecutaron el 28 de julio una serie de ataques de precisión contra objetivos de grupos armados alineados con Irán en el este de Irak. Las operaciones estuvieron dirigidas contra instalaciones utilizadas para almacenamiento de armas y apoyo logístico de organizaciones consideradas aliadas del régimen iraní.

De acuerdo con la versión estadounidense, los grupos atacados habían sido coordinados por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica para ejecutar acciones contra tropas estadounidenses desplegadas en Medio Oriente y contra infraestructura energética saudí. Washington afirmó que la operación buscó reducir la capacidad ofensiva de estas organizaciones y evitar nuevos ataques.

Los bombardeos fueron realizados por aviones de combate estadounidenses y saudíes, que impactaron varios centros logísticos y depósitos de armamento utilizados por milicias respaldadas por Irán en territorio iraquí. Las autoridades militares indicaron que se trató de una respuesta directa a una cadena de ataques con drones registrados en los últimos días.

CENTCOM denunció que en las últimas 72 horas se produjeron más de 30 ataques con aeronaves no tripuladas dirigidos por el CGRI contra posiciones estadounidenses y objetivos estratégicos en la región. Según Washington, esas acciones no lograron causar daños significativos debido a las capacidades defensivas desplegadas.

El Pentágono también señaló que entre febrero y abril de 2026 se registraron más de 600 intentos de ataque contra ciudadanos e instalaciones estadounidenses por parte de milicias consideradas terroristas y vinculadas con Irán en Irak. La cifra fue utilizada por las autoridades estadounidenses para justificar la intensificación de sus operaciones militares.

Arabia Saudita se sumó a la respuesta debido a que, según Estados Unidos, los grupos respaldados por Irán también representaban una amenaza contra su infraestructura energética. El reino ha sido anteriormente blanco de ataques con drones y misiles atribuidos a organizaciones cercanas a Teherán.

El Comando Central advirtió al CGRI y a sus grupos aliados que deben detener las acciones militares contra fuerzas estadounidenses y socios regionales para evitar una respuesta de mayor alcance. Washington sostuvo que continuará defendiendo a sus tropas y aliados frente a cualquier amenaza.

La escalada ocurre en una región marcada por conflictos prolongados, rivalidades estratégicas y una creciente presencia militar de potencias internacionales. Cualquier enfrentamiento directo entre Estados Unidos e Irán podría tener consecuencias sobre los mercados energéticos, las rutas comerciales y la estabilidad política de Medio Oriente.

Mientras tanto, la comunidad internacional observa con preocupación el aumento de las operaciones militares, debido al riesgo de que los intercambios de ataques entre Washington, Teherán y sus aliados puedan desencadenar una confrontación más amplia. Hasta ahora, Irán no ha ofrecido una explicación completa sobre los hechos denunciados por Estados Unidos.

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