El Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación de la Compañía de Jesús (ERIC-SJ) presentó este lunes la decimoquinta edición de su Sondeo de Opinión Pública (SOP) 2026, un estudio que ofrece una radiografía sobre la percepción ciudadana en torno a la gestión del presidente Nasry Asfura durante sus primeros cien días al frente del Gobierno. Los resultados muestran un amplio nivel de insatisfacción respecto al desempeño de la nueva administración y reflejan las principales preocupaciones de la población sobre el rumbo político, económico y social del país.
El informe señala que el 74.2 % de las personas consultadas afirmó no identificar ningún logro del actual Gobierno en sus primeros cien días de gestión. Asimismo, la ciudadanía otorgó al mandatario una calificación promedio de 3.82 sobre 10, un resultado que, según los investigadores, evidencia un bajo nivel de aprobación durante el inicio del nuevo período presidencial.
Entre los indicadores evaluados también destaca que el 64.8 % de los encuestados considera que el Gobierno ha actuado con poca o ninguna transparencia, mientras que el 77.5 % opina que el presidente Asfura es un mandatario "manipulado". Estos datos forman parte de un conjunto de variables que buscan medir la confianza ciudadana hacia las instituciones y el ejercicio del poder público.
El sondeo fue realizado en 16 de los 18 departamentos de Honduras, mediante entrevistas presenciales a ciudadanos mayores de edad, como parte de una serie de investigaciones que el ERIC-SJ desarrolla desde hace quince años para analizar la evolución de la opinión pública sobre la realidad nacional. La institución, vinculada a la Compañía de Jesús, ha mantenido esta metodología para documentar tendencias políticas y sociales a lo largo del tiempo.
Otro de los apartados que generó mayor atención fue el relacionado con el reciente indulto otorgado en Estados Unidos al expresidente Juan Orlando Hernández. De acuerdo con el estudio, más del 60 % de los consultados considera que esa decisión representa "un premio al delincuente" y que el hecho "regresa a Honduras a la condición de narcoestado", mientras que el 34.6 % manifestó que el indulto no tendrá efectos para el país.
En materia electoral, el estudio refleja que el 60.6 % de los entrevistados considera que Salvador Nasralla fue el verdadero ganador de las elecciones generales de 2025, frente a un 31.7 % que atribuye la victoria a Nasry Asfura, mientras que apenas un 4.2 % señaló a la candidata de Libre, Rixi Moncada. Estos resultados evidencian que persisten cuestionamientos sobre la legitimidad del proceso electoral entre una parte importante de la población consultada.
La seguridad ciudadana también ocupa un lugar relevante en el informe. El 89 % de los encuestados afirmó que los asesinatos de mujeres aumentaron durante el último año, una percepción que coincide con las constantes alertas emitidas por organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres sobre el incremento de la violencia de género y la persistencia de altos niveles de impunidad en estos delitos.
Durante la presentación del informe, el director del ERIC-SJ, el padre Germán Rosa, contextualizó los resultados señalando que Honduras atraviesa un escenario político distinto al del año anterior, marcado por una transición de gobierno en medio de cuestionamientos sobre la legitimidad del proceso electoral y una fuerte polarización entre las principales fuerzas políticas del país.
El sacerdote explicó que, a juicio del equipo investigador, el contexto actual está influenciado por diversos factores políticos que incidieron en la llegada del Partido Nacional al poder. Según expresó, el país vive una etapa de crisis de legitimidad, situación que, desde la perspectiva del ERIC-SJ, condiciona la percepción ciudadana sobre la nueva administración.
Rosa también sostuvo que actualmente existe lo que calificó como un "cogobierno" entre el Partido Nacional y el Partido Liberal, afirmación que presentó como parte de su análisis político durante la divulgación del estudio. Agregó que las decisiones gubernamentales parecen orientarse hacia políticas económicas que favorecen proyectos agroindustriales, turísticos y de gran inversión, sin atender —según su criterio— los problemas estructurales que afectan a amplios sectores de la población.
El religioso señaló que temas como la Ley de Protección Agroindustrial, los complejos turísticos y los megaproyectos concentran buena parte del debate gubernamental, mientras que persisten desafíos relacionados con el empleo, el acceso a servicios públicos, el apoyo a pequeños productores y la reducción de la pobreza.
El sondeo también refleja un ambiente de incertidumbre respecto al funcionamiento de las instituciones democráticas. Los investigadores sostienen que la percepción ciudadana sobre la transparencia, la justicia y la independencia de los poderes del Estado continúa siendo uno de los principales desafíos para la gobernabilidad del país.
Expertos en opinión pública suelen advertir que este tipo de estudios representan una fotografía del momento en que fueron realizados y reflejan percepciones ciudadanas, no necesariamente hechos comprobados. Sin embargo, también constituyen una herramienta utilizada por gobiernos, organizaciones civiles, partidos políticos y organismos internacionales para identificar tendencias sociales y evaluar el impacto de las políticas públicas.

Los resultados del ERIC-SJ se conocen cuando la administración Asfura enfrenta importantes retos en materia económica, energética y de seguridad. En las últimas semanas, el Gobierno ha impulsado iniciativas relacionadas con la reestructuración del sector eléctrico, programas de inversión, seguridad ciudadana y asistencia a comunidades afectadas por la sequía, mientras continúa enfrentando críticas de diversos sectores políticos y sociales.
El informe concluye reafirmando la importancia de escuchar la voz de la ciudadanía como insumo para el fortalecimiento democrático. El ERIC-SJ señaló que su Sondeo de Opinión Pública busca aportar información para el debate nacional y contribuir al análisis de los principales desafíos que enfrenta Honduras en una etapa marcada por la polarización política, las demandas sociales y la necesidad de fortalecer la confianza en las instituciones.