La lucha contra las redes de extorsión en Honduras sumó un nuevo resultado luego de que la División Anti Extorsión y Asociaciones Terroristas (DAET) de la Policía Nacional ejecutara una orden de captura contra un presunto integrante de la Pandilla 18, acusado de participar en el cobro de extorsiones a comerciantes, emprendedores y transportistas en distintos sectores de Tegucigalpa y Comayagüela.
La operación se llevó a cabo en la colonia El Pedregal, en Comayagüela, donde agentes especializados lograron ubicar y detener a Flavio Esteban Raudales Falafo, de 54 años, conocido con el alias de “El Chaparro”. El imputado era requerido por los Juzgados con Competencia Nacional en Materia de Extorsión, que emitieron una orden de captura al considerarlo presunto responsable del delito de extorsión en perjuicio de testigos protegidos.
De acuerdo con las investigaciones desarrolladas por la DAET, el sospechoso mantenía una participación activa en el esquema de cobro de extorsiones atribuido a la Pandilla 18. Las autoridades sostienen que presuntamente utilizaba amenazas de muerte y otros actos de intimidación para obligar a sus víctimas a realizar pagos periódicos, una práctica que afecta especialmente a pequeños negocios, emprendedores y al sector transporte.
Los informes policiales indican que alias “El Chaparro” desempeñaba un papel relevante dentro de la estructura criminal al fungir como uno de los principales responsables de recolectar el dinero obtenido mediante extorsiones. Según la investigación, esos recursos eran utilizados para financiar las actividades ilícitas de la organización y fortalecer su capacidad operativa.
Las autoridades también informaron que el detenido posee un amplio historial judicial. Entre sus antecedentes figuran procesos por facilitación de los medios para el transporte y tráfico de drogas, portación ilegal de armas de fuego, asociación para delinquir y extorsión, delitos por los cuales ya había enfrentado acciones legales en años anteriores.
La extorsión continúa siendo uno de los delitos de mayor impacto en Honduras, especialmente en los principales centros urbanos, donde comerciantes y transportistas han denunciado durante años las amenazas de estructuras criminales. En respuesta, la Policía Nacional mantiene operativos permanentes a través de la DAET para identificar, localizar y capturar a los presuntos responsables de estas actividades ilícitas.
Tras concluir los procedimientos administrativos correspondientes, Flavio Esteban Raudales Falafo fue remitido ante el órgano jurisdiccional competente, donde continuará el proceso establecido por la ley. Las autoridades reiteraron que las investigaciones contra las estructuras dedicadas a la extorsión seguirán desarrollándose con el objetivo de debilitar sus finanzas y reducir su capacidad de operación en el país, siempre bajo el principio de que toda persona se presume inocente hasta que exista una sentencia firme.