Los embajadores de los Estados miembros de la Unión Europea alcanzaron este jueves un acuerdo político para adoptar el vigesimoprimer paquete de sanciones contra Rusia, una nueva batería de medidas con las que el bloque busca aumentar la presión económica sobre Moscú por la continuidad de la guerra en Ucrania. El consenso fue confirmado por diplomáticos europeos tras varias semanas de negociaciones.
La aprobación del paquete sufrió retrasos debido a las diferencias planteadas por algunos Estados miembros respecto a determinadas disposiciones, especialmente aquellas relacionadas con el sector energético y el comercio. Finalmente, los representantes permanentes lograron consensuar el texto, que ahora continuará el proceso formal para su entrada en vigor.
El presidente del Consejo Europeo, António Costa, destacó que el nuevo paquete se enfoca en "los sectores de mayor impacto", entre ellos energía, servicios financieros, criptoactivos y comercio, con el propósito de limitar las fuentes de financiación de Rusia.
Entre las principales medidas figura la congelación durante 12 meses del mecanismo que establece un límite al precio del petróleo ruso, así como una exención temporal de un año que permitirá continuar las transferencias de gas natural licuado (GNL) ruso hacia terceros países. Esta disposición contempla una renovación automática al finalizar el período establecido.
Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, aseguró que las nuevas restricciones buscan impedir que "la maquinaria de guerra rusa se beneficie de las perturbaciones del mercado", al tiempo que refuerzan la capacidad del bloque para responder a la invasión de Ucrania.
El paquete también contempla sanciones contra 32 bancos rusos, empresas vinculadas al mercado de criptoactivos, plataformas dedicadas al comercio de petróleo y embarcaciones relacionadas con la denominada "flota fantasma", utilizada para transportar crudo ruso eludiendo restricciones internacionales. Asimismo, la UE avanza en medidas para restringir el ingreso al bloque de combatientes rusos.
Desde el inicio de la invasión rusa a gran escala en febrero de 2022, la Unión Europea ha aprobado sucesivos paquetes de sanciones económicas, comerciales y financieras dirigidas a reducir la capacidad de Moscú para sostener el conflicto, al tiempo que mantiene su respaldo político, económico y militar a Ucrania.
Con este nuevo conjunto de medidas, Bruselas reafirma su estrategia de incrementar la presión sobre el Kremlin mientras continúan las hostilidades en territorio ucraniano. Las autoridades europeas sostienen que las sanciones seguirán adaptándose a la evolución del conflicto y a los mecanismos utilizados por Rusia para intentar evadir las restricciones internacionales.