La Secretaría de Estado en los Despachos de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (COPECO) elevó este miércoles a Alerta Amarilla al departamento de Gracias a Dios y decidió mantener la Alerta Verde para cinco municipios del departamento de Olancho, debido a las condiciones meteorológicas que continúan generando lluvias en diferentes regiones del país.
La medida fue oficializada mediante el Boletín de Alerta No. 023-2026, con vigencia de 24 horas, a partir de las 2:00 de la tarde del miércoles 15 de julio, período durante el cual las autoridades permanecerán monitoreando la evolución de las condiciones climáticas y el comportamiento de los principales ríos.
Los municipios que continúan bajo Alerta Verde son Juticalpa, San Francisco de Becerra, Patuca, Catacamas y Dulce Nombre de Culmí, en el departamento de Olancho, donde también existe riesgo de crecidas de ríos, inundaciones y otros incidentes asociados a las precipitaciones.
De acuerdo con el pronóstico emitido por el Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (CENAOS), una vaguada en altura continuará influyendo sobre el territorio hondureño durante este miércoles y parte del jueves, favoreciendo lluvias y chubascos de intensidad variable en gran parte del país.
Los mayores acumulados de precipitación se esperan en las regiones Occidental, Norte y Oriental, donde las lluvias podrían provocar un incremento significativo en los caudales de los ríos que desembocan en la costa Caribe, especialmente en la zona de La Mosquitia, considerada una de las áreas con mayor vulnerabilidad a inundaciones.
Aunque los especialistas prevén que las precipitaciones comiencen a disminuir durante la tarde del jueves, advirtieron que el proceso de escorrentía superficial continuará alimentando los ríos de la región oriental, por lo que el riesgo de desbordamientos podría persistir incluso después de que cesen las lluvias más intensas.
COPECO explicó que la decisión de elevar la alerta en Gracias a Dios responde al comportamiento esperado de los afluentes y a la necesidad de fortalecer las acciones preventivas para proteger a las comunidades asentadas en zonas de alto riesgo.
Las autoridades de gestión de riesgos recomendaron a la población evitar cruzar ríos, quebradas y vados cuando presenten crecidas, ya que estas condiciones representan uno de los principales factores de accidentes durante la temporada lluviosa.
Asimismo, se instó a las familias que habitan en sectores vulnerables a inundaciones, deslizamientos o desbordamientos a mantener vigilancia permanente sobre el comportamiento del terreno y de los cuerpos de agua cercanos a sus viviendas.
Entre las medidas preventivas también figura asegurar techos, láminas y objetos que puedan ser desprendidos por ráfagas de viento asociadas a las tormentas, además de mantener preparados los planes familiares de emergencia.

COPECO reiteró la importancia de mantenerse informados exclusivamente a través de los canales oficiales de la institución y atender las indicaciones emitidas por los Comités de Emergencia Municipal (CODEM) y Local (CODELES), así como por las autoridades de protección civil.
En caso de que las condiciones climáticas representen un peligro para la población, las autoridades recomendaron realizar evacuaciones voluntarias de manera oportuna hacia lugares seguros, con el fin de salvaguardar la vida de las personas.
La actual temporada lluviosa mantiene bajo constante monitoreo varias cuencas hidrográficas del país, especialmente aquellas que desembocan en el litoral Caribe, donde históricamente se registran crecidas rápidas durante episodios de lluvias prolongadas.
COPECO indicó que continuará evaluando la evolución de las condiciones atmosféricas junto a CENAOS y no descartó realizar nuevas modificaciones en los niveles de alerta si las precipitaciones aumentan o se presentan cambios significativos en el comportamiento de los ríos.