Caracas, Venezuela. El balance oficial del doble terremoto que sacudió el norte de Venezuela el pasado 24 de junio continúa en aumento. Este lunes, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informó que la cifra de fallecidos ascendió a 1.719 personas, mientras que el número de heridos se elevó a 5.034, en una tragedia considerada la más devastadora registrada en el país en más de un siglo.
Durante una declaración transmitida por la televisión estatal, Rodríguez señaló que las labores de búsqueda y remoción de escombros continúan en varias zonas afectadas. Sin embargo, las autoridades no ofrecieron una actualización sobre el número de personas desaparecidas, mientras los organismos de emergencia mantienen activos los operativos de rescate.
El funcionario también informó que desde los dos movimientos telúricos principales, de magnitudes 7,2 y 7,5, se han contabilizado 609 réplicas. La más reciente ocurrió la mañana de este lunes y fue percibida por la población. Según el Gobierno venezolano tuvo una magnitud de 4,2, mientras que el Servicio Geológico de Estados Unidos la estimó en 4,6. Las autoridades aseguraron que este nuevo evento no ocasionó daños adicionales ni víctimas.
Las cifras oficiales indican además que 15.866 personas permanecen damnificadas y que 855 edificios resultaron afectados por los terremotos. De ese total, 189 estructuras colapsaron completamente, obligando al desalojo de miles de familias y complicando las tareas de recuperación en las zonas más golpeadas.
La región costera de La Guaira continúa siendo el epicentro de la emergencia humanitaria. El estado sufrió los mayores daños estructurales y concentra buena parte de las operaciones de búsqueda, una situación que revive el recuerdo de la tragedia ocurrida en 1999, cuando un deslave dejó miles de víctimas y devastó amplias zonas de la entidad.
Para atender a la población desplazada, el Gobierno informó que fueron habilitados 15 refugios de gran capacidad en La Guaira, además de otros centros temporales instalados en escuelas y edificios públicos. En Caracas también funcionan alrededor de 50 campamentos provisionales, donde permanecen miles de personas que perdieron sus viviendas o fueron evacuadas por riesgo de colapso.
Mientras avanzan las labores de asistencia, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunció la creación de una comisión técnica encargada de inspeccionar las viviendas e infraestructuras afectadas para determinar cuáles pueden ser habitadas nuevamente y cuáles deberán ser demolidas o reconstruidas. Asimismo, extendió por una semana adicional la suspensión de clases en las zonas impactadas por el desastre.
Equipos de rescate venezolanos continúan trabajando junto a brigadas internacionales especializadas en búsqueda y salvamento entre los escombros. Diversos países han enviado personal, perros de rescate, maquinaria pesada y ayuda humanitaria para apoyar las operaciones, mientras transcurren las horas críticas para localizar posibles sobrevivientes.
No obstante, algunos habitantes de La Guaira han denunciado retrasos en la distribución de alimentos, agua potable y otros insumos básicos. También han expresado preocupación por la lenta llegada de la ayuda a determinados sectores, en medio de una emergencia que mantiene a miles de personas viviendo en refugios temporales o a la intemperie.
El doble terremoto del pasado miércoles supera ampliamente, por su impacto humano y material, al sismo de 1967, considerado hasta ahora el más letal de la historia reciente de Venezuela, cuando murieron 245 personas en las cercanías de Caracas. Con el incremento constante de víctimas y la continuidad de las labores de rescate, las autoridades advierten que el balance oficial podría seguir aumentando en los próximos días.