Tegucigalpa, Honduras. La adopción de activos digitales continúa siendo reducida en el país. Un estudio difundido este lunes señala que apenas el 5,9 % de la población hondureña utiliza criptomonedas u otros activos digitales, reflejando un mercado que aún se mantiene en una etapa incipiente frente al crecimiento registrado en otras economías de América Latina.
Entre los principales factores que explican esta baja penetración figuran la alta volatilidad de las criptomonedas, la limitada educación financiera sobre estos instrumentos y las advertencias emitidas por el Banco Central de Honduras (BCH), institución que ha reiterado que los criptoactivos no son moneda de curso legal, no cuentan con respaldo estatal y las operaciones realizadas con ellos son responsabilidad exclusiva de quienes deciden invertir.
Analistas del sector consideran que la incertidumbre sobre la regulación de los activos digitales también ha influido en la cautela de los inversionistas. Aunque el BCH ha promovido estudios sobre la evolución de los sistemas de pago y las monedas digitales de bancos centrales, mantiene una posición de advertencia respecto a las criptomonedas privadas debido a los riesgos de fraude, pérdidas patrimoniales y fluctuaciones extremas de precio.
A pesar de ello, especialistas sostienen que existe un interés creciente entre jóvenes, emprendedores y personas vinculadas al sector tecnológico, quienes ven en la tecnología blockchain y en los activos digitales una alternativa para la innovación financiera, las inversiones y el desarrollo de nuevos servicios digitales. Sin embargo, subrayan que una mayor adopción dependerá de avances en educación financiera, seguridad informática y marcos regulatorios claros.
Mientras el ecosistema financiero internacional continúa evolucionando hacia soluciones digitales, Honduras mantiene una adopción moderada de estos instrumentos. Expertos coinciden en que el reto para el país será encontrar un equilibrio entre fomentar la innovación tecnológica y proteger a los usuarios frente a los riesgos inherentes a un mercado que continúa caracterizándose por su elevada volatilidad e incertidumbre.