El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, dirigió este miércoles un mensaje en español al pueblo cubano en el que exhortó a construir una “nueva Cuba” fuera del control de las élites militares y con una relación distinta con Washington. El pronunciamiento coincidió con la conmemoración del 20 de mayo, fecha que sectores del exilio consideran el Día de la Independencia cubana.
En un video difundido a través de redes sociales y plataformas oficiales del Departamento de Estado, Rubio reconoció las dificultades económicas y humanitarias que atraviesa la isla, marcadas por apagones prolongados, escasez de combustible y falta de alimentos. El funcionario aseguró que millones de cubanos enfrentan condiciones “inimaginables” en medio de la crisis energética y social.
El jefe de la diplomacia estadounidense responsabilizó directamente al conglomerado empresarial militar GAESA, vinculado históricamente al entorno del expresidente Raúl Castro, por controlar gran parte de la economía cubana y enriquecerse mientras la población enfrenta dificultades cotidianas. Rubio afirmó que la crisis no se debe únicamente a sanciones externas, sino también a corrupción y mala administración interna.
Durante su mensaje, Rubio aseguró que la administración de Donald Trump plantea “una nueva vía” para las relaciones bilaterales, condicionada a reformas políticas y económicas profundas en Cuba. Según explicó, Washington estaría dispuesto a apoyar un modelo basado en elecciones libres, apertura económica y reducción del control militar sobre sectores estratégicos.
El funcionario también señaló que la propuesta busca permitir que ciudadanos comunes puedan desarrollar negocios y emprendimientos sin depender de estructuras vinculadas al poder político o militar. Rubio mencionó ejemplos de economías caribeñas como Jamaica, República Dominicana y Bahamas para ilustrar modelos de apertura económica y crecimiento regional.
El mensaje llega en medio de un aumento de presiones de Washington sobre La Habana, incluyendo sanciones económicas, restricciones energéticas y nuevas acciones judiciales contra figuras históricas del régimen cubano. Medios estadounidenses reportaron además que el Departamento de Justicia prepara acusaciones formales relacionadas con el derribo de aeronaves de la organización Hermanos al Rescate en 1996.
La respuesta desde sectores oficiales cubanos no se hizo esperar. Representantes diplomáticos de La Habana rechazaron las declaraciones de Rubio y acusaron a Estados Unidos de promover una política de agresión y presión económica contra la isla. El gobierno cubano sostiene que el embargo estadounidense continúa siendo uno de los principales factores detrás de la crisis económica que enfrenta el país.
Analistas internacionales consideran que el discurso de Rubio refleja una nueva fase de endurecimiento en la política estadounidense hacia Cuba bajo la administración Trump. La combinación de sanciones, presión diplomática y mensajes directos al pueblo cubano evidencia un intento de Washington de incrementar el aislamiento del gobierno de La Habana mientras crece el deterioro económico y social en la isla.