La designada presidencial Diana Baleska Herrera, reafirmó su compromiso con la gestión sostenible del recurso hídrico durante el lanzamiento de un proyecto regional impulsado por el sistema de Naciones Unidas en la región del Trifinio (Guatemala, El Salvador y Honduras).
La iniciativa es implementada por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), con una inversión de 4.5 millones de dólares destinada a fortalecer la gobernanza del agua y promover la paz en territorios compartidos entre Honduras, Guatemala y El Salvador.
El proyecto prioriza zonas con alta vulnerabilidad hídrica, beneficiando directamente a comunidades que enfrentan desafíos relacionados con el acceso al agua, la variabilidad climática y la presión sobre los recursos naturales.
En Honduras, la ejecución se desarrolla en coordinación con la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente (Serna) y gobiernos locales, abarcando municipios estratégicos de los departamentos de Ocotepeque y Copán.
Entre los territorios priorizados destacan Sinuapa, Santa Fe, Concepción y Ocotepeque, así como Copán Ruinas, Cabañas y Santa Rita, zonas clave dentro de la región del Trifinio por su importancia ambiental y productiva.
Durante su intervención, la designada presidencial Diana Herrera, subrayó que este esfuerzo refleja la necesidad de avanzar como región, mediante una coordinación efectiva entre países hermanos para garantizar el bienestar de sus poblaciones.
“Desde la Presidencia de la República tenemos un firme compromiso de trabajar en equipo para dar resultados concretos a nuestras comunidades, especialmente en temas como el acceso al agua y la protección de nuestros recursos naturales”, destacó Herrera.
Por su parte, la vicepresidenta de Guatemala, Karin Herrera, refirió que el agua es un bien común cuya gestión efectiva permitirá avanzar hacia comunidades más justas, frente a desafíos compartidos como la degradación ambiental y la falta de infraestructura.
El proyecto contempla acciones de fortalecimiento institucional, prevención de conflictos y promoción del diálogo comunitario, consolidando una gobernanza inclusiva del agua y reafirmando el compromiso del Gobierno de Honduras con el desarrollo sostenible y la cooperación internacional.