El Gobierno de Estados Unidos confirmó este miércoles la designación del diplomático John Barrett como nuevo encargado de negocios en Venezuela, en reemplazo de Laura Dogu.
La información fue dada a conocer por la propia Dogu mediante un comunicado difundido en la cuenta oficial de la embajada estadounidense en Caracas, donde anunció el cierre de su misión diplomática.
En su mensaje, la funcionaria señaló que su “asignación temporal en Caracas está llegando a su fin”, al tiempo que confirmó que Barrett, quien actualmente se desempeña en Guatemala, llegará próximamente para asumir el cargo.
Dogu expresó su agradecimiento al presidente Donald Trump y al secretario de Estado Marco Rubio por la confianza depositada en su gestión durante este periodo.
Asimismo, destacó que su labor se centró en liderar la implementación del plan estratégico de Washington en Venezuela, enfocado en fortalecer las relaciones bilaterales entre ambos países.
La diplomática indicó que regresará a Washington para retomar su cargo como asesora de política exterior del jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Dan Caine.
Por su parte, el equipo diplomático en Caracas continuará ejecutando el plan de tres fases impulsado por la administración estadounidense, que incluye estabilización, recuperación y transición política en el país sudamericano.
El nombramiento de Barrett se produce en un contexto de reactivación de las relaciones diplomáticas entre ambos países, tras años de tensiones políticas y ruptura formal de vínculos.
Estados Unidos y Venezuela restablecieron oficialmente sus relaciones el pasado 5 de marzo, marcando un cambio significativo en la dinámica bilateral.
Cabe recordar que ambos países rompieron relaciones en 2019, durante el primer mandato de Trump, cuando Washington reconoció a Juan Guaidó como presidente interino.
John Barrett, quien asumirá el cargo, cuenta con experiencia en América Latina, habiendo ocupado funciones diplomáticas en países como Panamá, Perú y Brasil, además de su reciente puesto en Guatemala.
El relevo diplomático marca una nueva etapa en la presencia de Estados Unidos en Venezuela, en medio de un proceso de recomposición política y cooperación bilateral.