En un giro a las medidas tradicionales de Semana Santa, la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte confirmó este Sábado de Gloria que no se implementarán caravanas de retorno de vacacionistas en las principales carreteras del país, particularmente en la transitada CA-5.
El anuncio fue realizado por Daniel Molina, quien explicó que la decisión responde a una estrategia orientada a garantizar mayor fluidez vehicular durante el regreso de miles de hondureños hacia sus lugares de origen tras el feriado.
Tradicionalmente, estas caravanas consistían en operativos de acompañamiento policial, donde patrullas escoltaban grupos de vehículos en determinados tramos, iniciando y finalizando recorridos de forma controlada para reducir accidentes.
Sin embargo, las autoridades consideran que este esquema también generaba largas filas y retrasos, afectando la movilidad en una de las temporadas de mayor tráfico vehicular en el país.
En sustitución de las caravanas, la DNVT informó que se mantendrán activos los retenes de control en distintos ejes carreteros, como parte de las acciones de seguridad vial y prevención de accidentes.
De acuerdo con Molina, otro de los factores determinantes para esta medida es el alto costo del combustible, lo que obliga a optimizar recursos y reducir el uso innecesario de unidades policiales en carretera.
La decisión se produce en un contexto económico complejo, marcado por un nuevo incremento en los precios de los carburantes que entrará en vigencia el próximo lunes, impactando directamente a los conductores que retornan a la capital.
Según la nueva estructura de precios, la gasolina superior aumentará L 6.59 por galón, alcanzando L 134.07, mientras que la gasolina regular subirá L 6.02, situándose en L 118.09 por galón.
El queroseno también experimentará una de las mayores alzas, con un incremento de L 13.31, elevando su precio hasta L 138.98 por galón, reflejando la tendencia alcista en los derivados del petróleo.
Por su parte, el diésel —uno de los combustibles más utilizados en el país— registrará un aumento de L 10.33, alcanzando un nuevo precio de L 128.42 por galón, lo que impacta directamente al transporte de carga y pasajeros.
En medio de este panorama, las autoridades reiteraron el llamado a la población a conducir con precaución, respetar las normas de tránsito y planificar sus desplazamientos, especialmente ante el alto flujo vehicular y el impacto económico que representa el alza en los combustibles.