Al menos cuatro personas, entre ellas tres periodistas y un camarógrafo, murieron este sábado en un ataque aéreo atribuido a Ejército de Israel en la zona de Jazín, al sur de Líbano, según reportes de medios locales.
Las víctimas fueron identificadas como Ali Shaib, reportero del canal Al Manar; Fatima Fatouni, corresponsal de Al Mayadeen; y Mohamed Fatouni, camarógrafo del mismo medio, además de una cuarta persona cuya identidad no fue precisada en los informes iniciales.
El canal Al Mayadeen indicó que el ataque fue dirigido contra un grupo de periodistas que se encontraban en el área cubriendo los acontecimientos en la región, calificando el hecho como un atentado directo contra la prensa.
Por su parte, la agencia oficial libanesa NNA confirmó el fallecimiento de al menos cuatro personas en el bombardeo, respaldando la versión de los medios sobre la magnitud del ataque.
Desde Al Manar y Al Mayadeen se destacó la trayectoria de los periodistas fallecidos, en especial la de Fatima Fatouni, descrita como una profesional comprometida con la cobertura de los enfrentamientos en el sur del país.
Los medios también recordaron antecedentes recientes, señalando que en octubre de 2024 se registró otro ataque en Hasbaya contra residencias de periodistas, en el que murieron tres personas, incluidos trabajadores de prensa de estas cadenas.
En contraste, el Ejército de Israel sostuvo que uno de los fallecidos, Ali Shaib, formaba parte de la inteligencia de la Fuerza Radwan del grupo Hizbulá, operando presuntamente bajo cobertura periodística.
Según esta versión, el comunicador habría colaborado en la identificación de posiciones militares israelíes en el sur del Líbano, además de mantener contacto con miembros de dicha organización.
Las fuerzas israelíes también difundieron un video del bombardeo contra el vehículo en el que se trasladaban las víctimas, aunque no ofrecieron comentarios adicionales sobre la muerte de la periodista Fatima Fatouni.
El incidente ocurre en medio de un contexto de creciente tensión en la región, donde los enfrentamientos entre Israel y grupos armados en el sur del Líbano han intensificado los riesgos para civiles y trabajadores de prensa.