La dirigente opositora María Corina Machado participó en un encuentro con venezolanos en la ciudad de Houston, donde envió un mensaje contundente sobre el futuro político de Venezuela, asegurando que la transición hacia un nuevo modelo de gobierno “será a la venezolana”.
Durante su intervención, Machado enfatizó que el cambio no dependerá de fórmulas externas ni de imposiciones internacionales, sino de la fuerza organizada de los propios ciudadanos dentro y fuera del país. “Así va a ser la transición… ¡a la venezolana!”, expresó ante un auditorio compuesto por migrantes que han salido del país en medio de la crisis política y económica.
El evento reunió a una amplia representación de la diáspora venezolana en Estados Unidos, un sector que en los últimos años ha cobrado relevancia tanto en el financiamiento como en la articulación política de la oposición. Machado destacó que estos ciudadanos son “parte esencial” del proceso de reconstrucción nacional.
En su discurso, la líder opositora hizo referencia a la necesidad de mantener la presión interna y externa contra el gobierno de Nicolás Maduro, al tiempo que llamó a la organización cívica como eje central de la estrategia política. Según explicó, el objetivo es lograr una transición ordenada que permita restablecer la institucionalidad democrática.
Machado también abordó el papel de la comunidad internacional, señalando que, aunque el respaldo externo es importante, la clave del cambio radica en la voluntad del pueblo venezolano. En ese sentido, insistió en que la transición debe responder a las realidades sociales, culturales y políticas del país.
El mensaje fue recibido con entusiasmo por los asistentes, quienes corearon consignas y manifestaron su respaldo a la dirigente. Muchos de ellos expresaron su esperanza de poder regresar a Venezuela en un escenario de estabilidad y oportunidades, tras años de migración forzada.
Analistas políticos han señalado que este tipo de encuentros fortalecen la proyección internacional de Machado y consolidan su liderazgo dentro de la oposición venezolana, especialmente en un contexto marcado por divisiones internas y desafíos electorales.
La gira internacional de la dirigente continúa en distintas ciudades con alta presencia de venezolanos, en un esfuerzo por consolidar apoyo y mantener viva la narrativa de una transición democrática que, según sus palabras, tendrá sello propio: “a la venezolana”.