El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este jueves que Japón “dará un paso al frente” para contribuir a la seguridad en el estrecho de Ormuz, afectado por el bloqueo derivado del conflicto con Irán.
Las declaraciones se produjeron durante una reunión en la Casa Blanca con la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, en la que ambos líderes abordaron la crisis energética y de seguridad en el Golfo Pérsico.
“Creo que Japón realmente está dando un paso al frente”, afirmó Trump ante la prensa, aludiendo a recientes conversaciones con Tokio sobre su posible implicación en la protección de rutas marítimas clave para el comercio internacional.
Aunque el mandatario estadounidense reiteró que su país “no necesita” apoyo externo, subrayó que Washington mantiene tropas desplegadas para la defensa de Japón, por lo que espera reciprocidad en el actual escenario de tensión.
Las declaraciones contrastan con las críticas que Trump ha dirigido hacia aliados de la OTAN, a quienes ha cuestionado por no respaldar plenamente su propuesta de escoltar buques en el estrecho de Ormuz.
Por su parte, Takaichi ha mantenido una postura prudente. Inicialmente descartó el envío de buques a la zona, pero posteriormente indicó que su gabinete evaluará la situación una vez se alcance un eventual alto el fuego en el conflicto.
Esta cautela responde a las limitaciones de la Constitución pacifista japonesa, que restringe el despliegue de fuerzas militares al exterior salvo en casos de defensa propia o amenazas existenciales contra el país o sus aliados.
Durante el encuentro, la mandataria japonesa se refirió a Trump con cercanía, llamándolo “Donald” y afirmando que solo él “puede lograr la paz en el mundo”. La reunión también reflejó la sintonía política entre ambos líderes, quienes ya habían sostenido un primer encuentro en Tokio, en octubre pasado.